Por José María Marchionni.
En algunos casos, las expresiones «sistema político» y «régimen político» se emplean como sinónimos. Se las usa, indistintamente, para referirse al cuadro general en cuyo seno se desarrolla la actividad política. Esto ocurre, generalmente en el lenguaje común, en donde no se alcanza a distinguir la diferencia entre una y otra expresión.
En cambio, en el ámbito de la Ciencia Política, de un tiempo a esta parte, existe un consenso bastante generalizado entre los autores acerca de la conveniencia de estipular contenidos diferentes para cada uno de estos vocablos, sobre la base de que se refieren a distintas realidades políticas.
Como es frecuente en el ámbito de las ciencias sociales, en general y de las ciencias políticas, en particular, se han utilizados distintos criterios para fundar la distinción aludida. De allí pues que, los conceptos y las definiciones que se pueden encontrar varían y en algunas ocasiones, hasta se confunden y contraponen.
Siguiendo a Joseph LAJUGIE, cuyas enseñanzas sobre los sistemas y regímenes económicos se pueden reproducir y son válidas en la especie, «se trata de nociones conectadas, sí, pero muy diferentes y cuya confusión conduce a asimilar las partes y el todo. »
Para este autor, de los dos conceptos que nos interesan, el de sistema es el más amplio y abarca al de régimen. Así pues, propone definir al sistema económico como «un conjunto coherente de instituciones jurídicas y sociales en el seno de las cuales son puestos en práctica para asegurar la realización del equilibrio económico, ciertos medios técnicos, organizados en función de ciertos móviles dominantes. » A su vez dice que «El régimen económico no es más que un elemento del sistema « y lo define como «el conjunto de reglas legales que, en el seno de un sistema económico dado, rigen las actividades económicas de los hombres, es decir, sus hechos y acciones en materia de producción y cambio. »
Como se puede apreciar, en lo medular de este esquema que es aplicable también a lo político, la diferencia entre sistema y régimen va de lo general a lo particular, siendo lo característico y distintivo de este último, la reglamentación, que, como veremos más adelante de manera explícita en otros autores, supone valores.
Para Guliani URBANI, en su acepción más general, la expresión sistema político se refiere a cualquier conjunto de instituciones, de grupos y de procesos políticos caracterizados por un cierto grado de interdependencia recíproca. «El punto de partida es muy simple. El hombre en cuanto animal social, está siempre implicado en una multiplicidad de relaciones, por efecto de las cuales condiciona a sus semejantes y resulta condicionado. En cualquier reagrupamiento social hay por lo tanto al menos dos componentes fundamentales: por un lado cada uno de los individuos y por el otro las relaciones que caracterizan la recíproca convivencia de los individuos. Sé deriva que, para ser observado adecuadamente, cualquier agrupamiento social debe ser considerado bajo un doble perfil: como una constelación de miembros y como una más o menos compleja red de relaciones interindividuales, observables en forma unitaria justamente en términos de sistema. » Continua diciendo el autor italiano que en la ciencia política contemporánea, cuando se habla de «sistema político» y de «análisis sistémico» de la vida política se hace referencia a una noción y a un procedimiento de observación caracterizados por requisitos metodológicos específicos y por precisos ámbitos de usos. Uno de estos últimos es que el sustantivo «sistema» no sé refiere nunca a la totalidad de los aspectos y de las filiaciones de un fenómeno dado sino sólo a un cierto número de ellos; y más precisamente, a aquellas filiaciones que definen el modo en que las distintas partes interactúan. En tanto que, el otro límite de validez esta dado por el hecho de que se reserva la palabra «sistema» para designar un conjunto de hipótesis interpretativas capaces de indagar las relaciones caracterizantes de las vinculaciones ínter subjetivas propias de cualquier colectividad. Con lo que, en ésta acepción, el sistema deviene un mero instrumento heurístico, un modelo interpretativo y simplificativo de la realidad política, no la consideración de la realidad política misma, apreciada en algunas de sus filiaciones específicas.
Para URBANI, estas dos premisas-generalidad en lugar de totalidad y finalidad analítica antes que inmediatamente empírica-son de fundamental importancia para comprender el correcto ámbito de uso de la noción de sistema político.
En este mismo orden de ideas se puede citar a Robert A. DAHL quien define al sistema político, de una manera muy amplia, como «todo modelo persistente de relaciones humanas que involucra, en un grado significativo, control, influencia, poder o autoridad. Advierte el mencionado profesor que cuando se piensa en los sistemas políticos es conveniente tener en cuenta cuatro puntos que sé aplican a cualquier sistema: 1) Llamar sistema a algo es una forma abstracta o analítica de considerar las cosas concretas. Por lo tanto, hay que tener cuidado de no confundir la cosa concreta con él «sistema» analítico. Un sistema es un aspecto de las cosas en algún grado abstraído de la realidad con propósito de análisis; 2) A fin de determinar lo que se encuentra dentro de un sistema en particular y lo que se encuentra fuera de él, se necesita especificar los límites de este sistema. Para ello a menudo se requiere de una decisión arbitraria; 3) Un sistema puede ser un elemento, un subsistema de otro; 4) Algo puede ser un subsistema de dos o más sistemas diferentes que sé superponen sólo parcialmente.
Según Gabriel ALMOND, el sistema político es «el sistema de interacciones que se encuentra en todas las sociedades independientes que realizan las funciones de integración y adaptación-ambas internamente y con respecto a otras sociedades-mediante el empleo o la amenaza del empleo de compulsión física más o menos legítima. Y agrega que «el sistema político es el sistema legítimo de mantenimiento o transformación del orden en la sociedad.
Por su parte, Karl LOEWENSTEIN llama sistema político a «todo Estado con unas determinadas relaciones entre los detentadores y los destinatarios del poder, expresadas en la forma de unas instituciones gubernamentales permanentes», siendo su nota principal «el aparato o mecanismo a través del cual se lleva a cabo la dirección de la comunidad y el ejercicio del dominio. No coincide así con David EASTON, quien, en un nivel amplísimo, denomina political system a la totalidad de la vida política.
En cuanto al régimen político, Lucio LEVI entiende por tal «el conjunto de las instituciones que regulan la lucha por el poder y el ejercicio del poder y de los valores que animan la vida de tales instituciones. Así pues, los valores se materializan en instituciones y estas a su vez adoptan las formas de normas y procedimientos que garantizan la repetición constante de determinados comportamientos que hacen posible el desempeño regular y ordenado de la faz agonal y arquitectónica de la realidad política en una comunidad dada.
Es por ello que el verdadero régimen político de un pueblo tiene una estructura compleja determinada en parte por los poderes públicos oficiales y por la ideología que estos dicen propugnar y en parte, por el juego de los poderes fácticos que operan al margen de los esquemas constitucionales. Lo que lleva a Manuel JIMÉNEZ DE PARGA a definir al régimen político como «la solución política efectiva que adopta una comunidad, que será impuesta, en cada caso, por los poderes constitucionales y por una serie más o menos larga de poderes de hecho. En consecuencia, para el distinguido científico español el régimen político es la respuesta concreta brindada por una comunidad específica a tres preguntas claves: ¿Quién manda?¿, ¿Cómo manda?, ¿Para qué manda?.
A criterio de Luis SÁNCHEZ APESTA el régimen político es una expresión convencional cuyo significado se articula en cuatro elementos coherentes entre sí. En primer lugar, hay en todo régimen un núcleo central de ideas que constituyen los principios que son criterio del orden y que se llama ideología. En segundo lugar, de la ideología deriva una característica fórmula constitucional y normativa. En tercer término y por esa razón de coherencia con los fundamentos del poder, cada tipo de régimen político tiende a apoyarse en una característica legitimación del poder. Por último a cada régimen corresponde un orden económico y social propio. Aclara SÁNCHEZ AGESTA que las realizaciones históricas normalmente responden de manera flexible a una combinación de varios de esos elementos.
Para BURDEAU, el conjunto de instituciones en que sé distribuyen los mecanismos de la decisión política, forma lo que se llama régimen político.
DUVERGER también considera que el conjunto de instituciones políticas que funcionan en un país determinado y en un momento determinado, constituyen el régimen político; por lo que piensa que, en cierto modo, los regímenes políticos son constelaciones cuyas instituciones políticas son las estrellas.
Para finalizar con una conceptuación que nos remite a las relaciones entre régimen político y forma de gobierno conviene recordar a Theo STAMMEN quien estima que el sistema de gobierno de un Estado-expresión que emplea en lugar de régimen político-es él «modo y manera como ese Estado es gobernado». Cabe acotar sobre el particular que tradicionalmente las clasificaciones sobre las formas de gobierno apuntaron a los aspectos jurídicos de la estructura del poder. Para ello se analizaba quién ejercía el poder, brindándose respuestas que generalmente fincaban en la cantidad de poseedores. Modernamente, a la indagación de quien manda, como manera de analizar la estructura del poder, se le ha añadido el cómo y para que manda. De tal forma que el investigador no sé detiene exclusivamente en las manifestaciones jurídicas del fenómeno sino que debe adentrarse en los aspectos funcionales de los regímenes integralmente concebidos. Por eso el ya clásico estudio de las «formas de gobierno» fue enriquecido y superado actualmente por el análisis de los regímenes políticos.
Para concluir, resumiendo todo lo dicho hasta aquí, se puede afirmar que el sistema político como conjunto de hipótesis interpretativas de la vida política, es abstracto y abarcativo de distintas realidades políticas entre ellas de uno o más regímenes políticos precisos. En tanto que el régimen político como modo de ser desde el punto de vista político que adopta un pueblo en una época determinada, es históricamente concreto y se traduce básicamente en una particular reglamentación de la vida política de una comunidad determinada.
Breve referencia bibliográfica:
1) LAJUGIE, JOSEPH(1981): Los sistemas económicos Ed. Eudeba.
2) DAHL, Robert(1983): Análisis político actual. Ed. Eudeba.
3) BOBBIO Norberto-MATTEUCCI Nicola-PASQUINO Gianfranco y colab. (1995): Diccionario de Política. Buenos Aires. Ed. Siglo XXI. (8a Ed) Voces «Régimen Político» y «Sistema Político. Escritas respectivamente por LUCIO LEVI y GULIANI URBANI.
4) ALMOND G.A. y POWELL B.G.(1966): Política Comparada, México, Ed. Paidós.
5) LOEWENSTEIN, Karl, (1964): Teoría de la Constitución, Barcelona, Ed. Ariel.
6) JIMÉNEZ DE PARGA, Luis, (1960): Los regímenes políticos contemporáneos, Madrid, Ed. Tecnos.
7) SÁNCHEZ AGESTA, Luis(1972): Principios de Teoría Política, Madrid, Ed. Nacional.
8) STAMMEN, Theo(1969): Sistemas políticos actuales. Madrid, Ed Guadarrama.
9) LAPIERRE, Jean(1976): El análisis de los sistemas políticos, Ed. Península.
23 jul 2005
BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA
1) Bibliografía General
A - Teoría
Bidart Campos, Germán: «Derecho Político». Ed. Aguilar; «Lecciones Elementales de Política», Ed. Ediar; «El régimen político», Ed. Ediar.
Dana Montaño, Salvador: «Teoría General del Estado», Ed. Univ. de Carabobo.
Fayt, Carlos S.: «Derecho Político». Ed. Abeledo-Perrot.
García Pelayo, Manuel: «Las transformaciones del Estado Contemporáneo», Ed. Alianza.
Kelsen, Hans: «Teoría General del Derecho y del Estado», Ed. Ediar.
Legon, Faustino: «Tratado de Derecho Político General», Ed. Ediar.
López, Mario Justo: «Manual de Derecho Político», Ed. Kapelusz; «Introducción a los Estudios Políticos», Ed. Kapelusz.
Natale, Alberto A.: «Derecho Político», Ed. Depalma.
Orlandi, Héctor Rodolfo: «Ciencia Política», Ed. Plus Ultra.
Sagues, Néstor Pedro: «Mundo Jurídico y Mundo Político», Ed. Depalma.
Sampay, Arturo E.: «Introducción a la Teoría del Estado», Ed. Politeia.
Sanguinetti, Horacio J.: «Curso de Derecho Político», Ed. Astrea.
Sánchez Agesta, Luis: «Derecho Político», Ed. Nacional; «Principios de Teoría Política».
Sánchez Viamonte, Carlos: «Derecho Político», Ed. Omeba.
Vanossi, Jorge Reinaldo: «Situación actual del Federalismo», Ed. Depalma. «Presidencialismo y Parlamentarismo», Ed. Cooperadora; «El Ministerio de la Representación Política», Ed. América Actual; «Teoría Constitucional», Ed. Depalma; «El Estado de Derecho», Ed. Eudeba.
Verdú, Pablo Lucas: «Curso de Derecho Político», Ed. Tecnos.
B - Evolución del Pensamiento Político
Bidart Campos, Germán: «Manual de Historia Política», Ed. Ediar.
Chevallier, J.J. : «Los Grandes Textos Políticos desde Maquiavelo hasta nuestros días», Ed. Aguilar.
De Vedia y Mitre, Mariano: «Derecho Político General», Ed. Kraft.
Fayt, Carlos S.: «Historia del Pensamiento Político», Ed. Omeba.
Gettell, Raymond G.: «Historia de las Ideas Políticas».
Prelot, Marcel: «Historia de las Ideas Políticas», Ed. La Ley.
Romero Carranza, Ambrosio: «Historia del Derecho Político», Ed. Academia.
Sabine, George: «Historia de la Teoría Política», Ed. Fondo de Cultura Económica.
Sanguinetti, Horacio J.: «Historia de las Ideas Políticas Universales y Argentinas», Ed. Astrea.
Touchard, Jean: «Historia de las Ideas Políticas», Ed. Tecnos.
C - Las ideas políticas en la Argentina
Demichelli, Alberto: «Origen Federal Argentino», Ed. Depalma.
Ingenieros, José: «La Evolución de las Ideas Argentinas», Ed. La Pléyade.
Floria, Carlos A. y García Belsunce, César: «Historia de los Argentinos», Ed. Kapelusz.
Levene, Ricardo: «Historia de las Ideas Sociales Argentinas», Ed. Espasa-Calpe.
Pereira Pinto, Juan Carlos: «Los Antecedentes Constitucionales Argentinos», Ed. Coloquio.
Romero, José Luis: «Las Ideas Políticas en Argentina», Ed. Fondo de Cultura Económica.
Romero Carranza, Ambrosio; Rodríguez Varela, Alberto y Ventura, Eduardo: «Historia Política de la Argentina», Ed. Panedille; y de los mismos autores el «Manual» Ed. A-Z.
Sánchez Viamonte, Carlos: «Historia Institucional Argentina», Ed. Fondo de Cultura Económica.
2) Textos Especiales
La bibliografía especial será indicada por los señores profesores de la cátedra, con motivo de la explicación de los temas o a pedido de los señores alumnos.
A - Teoría
Bidart Campos, Germán: «Derecho Político». Ed. Aguilar; «Lecciones Elementales de Política», Ed. Ediar; «El régimen político», Ed. Ediar.
Dana Montaño, Salvador: «Teoría General del Estado», Ed. Univ. de Carabobo.
Fayt, Carlos S.: «Derecho Político». Ed. Abeledo-Perrot.
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Legon, Faustino: «Tratado de Derecho Político General», Ed. Ediar.
López, Mario Justo: «Manual de Derecho Político», Ed. Kapelusz; «Introducción a los Estudios Políticos», Ed. Kapelusz.
Natale, Alberto A.: «Derecho Político», Ed. Depalma.
Orlandi, Héctor Rodolfo: «Ciencia Política», Ed. Plus Ultra.
Sagues, Néstor Pedro: «Mundo Jurídico y Mundo Político», Ed. Depalma.
Sampay, Arturo E.: «Introducción a la Teoría del Estado», Ed. Politeia.
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Sánchez Agesta, Luis: «Derecho Político», Ed. Nacional; «Principios de Teoría Política».
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Vanossi, Jorge Reinaldo: «Situación actual del Federalismo», Ed. Depalma. «Presidencialismo y Parlamentarismo», Ed. Cooperadora; «El Ministerio de la Representación Política», Ed. América Actual; «Teoría Constitucional», Ed. Depalma; «El Estado de Derecho», Ed. Eudeba.
Verdú, Pablo Lucas: «Curso de Derecho Político», Ed. Tecnos.
B - Evolución del Pensamiento Político
Bidart Campos, Germán: «Manual de Historia Política», Ed. Ediar.
Chevallier, J.J. : «Los Grandes Textos Políticos desde Maquiavelo hasta nuestros días», Ed. Aguilar.
De Vedia y Mitre, Mariano: «Derecho Político General», Ed. Kraft.
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Romero Carranza, Ambrosio: «Historia del Derecho Político», Ed. Academia.
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Sanguinetti, Horacio J.: «Historia de las Ideas Políticas Universales y Argentinas», Ed. Astrea.
Touchard, Jean: «Historia de las Ideas Políticas», Ed. Tecnos.
C - Las ideas políticas en la Argentina
Demichelli, Alberto: «Origen Federal Argentino», Ed. Depalma.
Ingenieros, José: «La Evolución de las Ideas Argentinas», Ed. La Pléyade.
Floria, Carlos A. y García Belsunce, César: «Historia de los Argentinos», Ed. Kapelusz.
Levene, Ricardo: «Historia de las Ideas Sociales Argentinas», Ed. Espasa-Calpe.
Pereira Pinto, Juan Carlos: «Los Antecedentes Constitucionales Argentinos», Ed. Coloquio.
Romero, José Luis: «Las Ideas Políticas en Argentina», Ed. Fondo de Cultura Económica.
Romero Carranza, Ambrosio; Rodríguez Varela, Alberto y Ventura, Eduardo: «Historia Política de la Argentina», Ed. Panedille; y de los mismos autores el «Manual» Ed. A-Z.
Sánchez Viamonte, Carlos: «Historia Institucional Argentina», Ed. Fondo de Cultura Económica.
2) Textos Especiales
La bibliografía especial será indicada por los señores profesores de la cátedra, con motivo de la explicación de los temas o a pedido de los señores alumnos.
La Presidencia de Arturo Frondizi. El Desarrollismo
Por Sebastián López Calendino.
El siguiente trabajo es una aproximación esquemática al período presidencial de Arturo Frondizi con una breve síntesis de los hechos más relevantes de su gobierno acompañado de una pequeña reseña de los postulados básicos del “Desarrollismo” y una síntesis cronológica.
En 1945 Arturo Frondizi funda el Movimiento de Intransigencia y Renovación ( M.I.R), línea interna de la Unión Cívica Radical, organizada para combatir la conducción unionista del partido que los había llevado a aliarse con los conservadores.
Un año después queda formalizada la Unión Democrática, cuya fórmula presidencial ( Tamborini- Mosca), es firmemente criticada por el M.I.R, integrado entre otros por los Dres. Arturo Frondizi y Ricardo Balbín.
La derrota de la Unión Democrática, provoca en las filas de la U.C.R. un reacomodamiento, triunfando en las elecciones partidarias de 1948 el M.I.R que adopta la “Declaración de Avellaneda” como programa del partido.
Para las elecciones de 1951 se proclama la fórmula Balbín- Frondizi.
En 1955, después de la caída de Perón, Frondizi que es presidente del Comité Nacional de la U.C.R. propicia “La unidad nacional sobre la base de la reconciliación de los distintos sectores políticos y sociales”, clara política de acercamiento al Partido Peronista que estaba proscrito.
Luego de una desordenada convención nacional de la U.C.R llevada a cabo en 1956, en Tucumán, sale triunfante el binomio presidencial Frondizi-Gómez, aprobando como programa del partido la "Declaración de Avellaneda".
En 1957 se produce la ruptura de la U.C.R., que se divide en:
Unión Cívica Radical del Pueblo liderada por Ricardo Balbín y la
Unión Cívica Radical Intransigente a cuyo frente se hallaba Arturo Frondizi.
El gobierno de Aramburu convoca a elecciones el 23 de febrero de 1958. La U.C.R.I se presentaba como la alternativa nacional optando por la posición conciliadora, en cambio la U.C.R.P marcaba profundamente sus diferencias con el proscrito partido Peronista.
Los Radicales intransigentes mantienen numerosos contactos con los Peronistas que culmina con el viaje de Rogelio Frigerio a Venezuela para sellar un pacto, que contenía la orden de Perón a sus partidarios de abandonar el voto en blanco y apoyar la candidatura de Frondizi a cambio de permitir el retorno del Peronismo al sistema electoral y normalizar
la situación de los sindicatos.
El 23 de Febrero de 1958, Arturo Frondizi es elegido Presidente de la Nación con el apoyo de los votos peronistas.
En los primeros meses de su gobierno, precisamente el 24 de Julio, el presidente pronuncia un discurso que asombró a muchos argentinos ya que quedaban atrás las proposiciones de corte nacionalista del programa electoral, con respecto a la política petrolera.
Frondizi renegocia los contratos petroleros con empresas extranjeras debido a la necesidad de ahorrar divisas en la importación de combustible, y alcanza su objetivo que era el autoabastecimiento.
Seguidamente lanza el proyecto de ley de “Enseñanza libre”. Este problema no era nuevo, era recurrente el pedido de los institutos universitarios privados de expedir diplomas y títulos académicos, en contradicción con la política impuesta por la cual sólo la universidad estatal era la única autorizada para emitir dichos títulos.
Anteriormente en el gobierno de Lonardi se había promulgado un decreto preparado por el ministro de educación Atilio Dell’oro Maini, cuyo artículo 28 se refería a la expedición de título habilitante para los Institutos universitarios privados, previa reglamentación. Es así como en Agosto de 1958 se habla de una posible reglamentación de ese artículo. Comienzan entonces largos enfrentamientos entre los bandos que defendían la educación “laica” y los que adherían a la educación “libre”. Luego de intensos debates en el Congreso, finalmente se sanciona una ley que en los hechos convalidaba las aspiraciones de los sostenedores de la enseñanza “libre”.
Hay muchos motivos que nos llevan a pensar el porque Frondizi lanza el proyecto, ya que el precio pagado resultó muy alto.
Es también el gobierno desarrollista el que se propone encarar la reforma estructural del sector del transporte, privilegiando el transporte automotor en detrimento del ferroviario. La política de transportes estuvo en directa relación con la industria automotriz, ya que prefería la instalación en el país de estas empresas, y no adquirir las unidades terminadas en el exterior.
En el mismo sentido el gobierno de Frondizi planteó la necesidad de la reforma agraria logrando la inversión de capitales para aumentar la productividad con su consecuente tecnificación sobre todo a través INTA.
El presidente debió soportar a lo largo de su gobierno 32 planteos militares, siendo uno de los más importantes el ocurrido con el General Toranzo Montero, que por medio de intensas y múltiples negociaciones le permitió seguir en el gobierno.
Dichas negociaciones implicaban la renuncia de fieles colaboradores ante las presiones golpistas. Los diversos intentos golpistas denunciaban alternativa o simultáneamente la filiación comunista o pro-imperialista del presidente y de sus cercanos de colaboradores dirigidos por Rogelio Frigerio.
Esto provocó, entre otras cosas, en 1959 el nombramiento de Álvaro Alsogaray como ministro de economía, haciéndose famoso por aquel entonces el lema “ hay que pasar el invierno...”, que significó el descenso real del salario y la emisión de bonos del empréstito de Recuperación Nacional.
Los dirigentes sindicales peronistas ahora enfrentaban al gobierno, a pesar de haber logrado la ley de asociaciones profesionales sancionada en 1958 que establecía sindicatos únicos por oficio y representación de la mayoría.
Los gremios se movilizaban, huelgas, sabotajes y atentados desgastaron aún más el ya jaqueado gobierno frondizista. Se aplica como consecuencia el plan CONINTES ( Ley sancionada en el gobierno de Perón.) que pone a los terroristas bajo jurisdicción militar.
En materia de política exterior se le dio fundamental importancia a la unidad con Latinoamérica, el respeto por la autodeterminación de los pueblos y la defensa del principio de no-intervención. Iniciando una reubicación de la Argentina en el contexto internacional.
Se produjo un acercamiento al gobierno de Brasil de Janio Quadros (Uruguayana 1961).
El apoyo al presidente Kennedy en su plan “Alianza para el progreso”.
La entrevista de Frondizi con el Che Guevara y la aparición de las “ cartas cubanas” - que luego resultaron apócrifas - enturbiaron aún más la relación del gobierno con las FFAA.
En enero de 1962, la Argentina, se abstiene de expulsar a Cuba de la OEA ( aunque en febrero, el país decide romper las relaciones con Cuba, producto nuevamente de la influencia militar, la presión de los grupos económicos y la política exterior de EE.UU., a la que adherían la mayoría de los países latinoamericanos.).
Fin del gobierno
Frondizi inicia una política de apertura: Fin de la proscripción del peronismo, posibilitando su participación en las elecciones para gobernadores provinciales en 1962. Andrés Framini resulta gobernador electo de la pcia. de Buenos Aires. Este resultado electoral no es aceptado por las FFAA y partidos políticos profundamente “antiperonistas”, que lo consideraban un “retroceso” y un retorno a Perón.
El presidente interviene las provincias donde había triunfado el peronismo, pero ya
era demasiado tarde, su suerte estaba echada.... El 29 de marzo de 1962 Frondizi es derrocado y parte hacia Martín García detenido, tras rehusarse a renunciar.
Así culmina la experiencia desarrollista en nuestro país, objeto aún hoy de polémica. Si hay algo que esta fuera del alcance de toda discusión es la voluntad de cambio, el deseo de modernizar el país, el nuevo estilo dinámico de la conducción, abordando audazmente los grandes problemas de la Nación
EL DESARROLLISMO
Algunos de sus postulados básicos.
El desarrollo se logra a través de un acuerdo de todos los sectores.
Los motores del desarrollo son la tecnología y la inversión.
Debe haber una política de sustitución de las importaciones.
Carácter dinámico de la industria.
Se deben estimular las inversiones privadas.
Elaboración de planes de estabilización y redistribución del ingreso.
El estado debe orientar e instrumentar la actividad económica, pero sin sustituir la actividad privada.
Si los capitales nacionales son escasos, son positivos los capitales extranjeros en las industrias extractivas y de base.
Es prioritario el aumento de la producción del petróleo, siderurgia, energía, química pesada, modernización del sistema de transportes y aumento de la actividad agrícola.
A pesar de los postulados de corte nacional sostenidos durante la campaña; para llevar a cabo el plan de prioridades se acudió principalmente a capitales extranjeros por considerar insuficiente el capital interno.
Cronología de Arturo Frondizi
1908· Nace en Paso de los Libres provincia de Corrientes.
1929· Se recibe de abogado en la Facultad de Cs. Jurídicas y Sociales de la UBA.
1930· Ingresa a la U.C.R
1937· Funda y dirige “País Libre” órgano que aspira a la reforma de la U.C.R
1945· Participa en la fundación del M.I.R ( Movimiento de Intransigencia y Renovación.
1946· Es elegido diputado por la Capital Federal
1947· Participa en la redacción de las bases de Acción Política en el “ Congreso de Avellaneda”.
1948· Es elegido nuevamente diputado nacional
1951· Candidato a vicepresidente por la U.C.R que lleva como presidente a Ricardo Balbín.
1954· Publica “Petróleo y Política”.
1954 y 1955· Participa activamente en la campaña en contra de los contratos petroleros durante el gobierno de Perón.
1956· Proclamado candidato Presidente de la Nación por la convención nacional de la U.C.R, llevada a cabo en Tucumán.
1957· División de la U.C.R
Retiro de la U.C.R.I de la Convención Nacional Constituyente
1958· 1962 Presidente de la República.
1963· División de la U.C.R.I. Formación del Movimiento de Integración y desarrollo (MID.
1966· Adhesión a la “Revolución Argentina”.
1972·1983 Entrevista con Perón
Adhesión al Frente Justicialista de Liberación (FREJULI) en las elecciones de 1973. Luego del golpe de estado de 1976, posición crítica del MID con respecto al Proceso de Reorganización Nacional.
Para las elecciones de 1983, el MID, presenta la fórmula: Frigerio-Salonia auspiciada por Arturo Frondizi.
Fallece el 18 de Abril de 1995.
El Poder Ejecutivo para su sepelio, decreta que se le rindan honores de Presidente de la Nación en ejercicio.
Breve reseña bibliográfica:
*Amato, Alberto (1983) “Cuando fuimos gobierno. Conversaciones con Arturo, Frondizi y Rogelio Frigerio” Bs. As editorial Paidós.
*Luna, Félix (1963): “Dialogos con Frondizi”Bs AS editorial Desarrollo.
*Nosiglia, Julio (1983): “ El Dearrollismo” Bs AS editorial CEAL
*Odena, Isidoro (1977): “ Libertadores y Desarrollistas”. Colección Memorial de la Patria. Director Félix Luna. Buenos Aires. ed. La Bastilla.
*Pradayrol, Osvaldo (1983) “Frondizi. desarrollismo y crisis en la Argentina” Bs. AS editorial CEAL.
*Rodríguez Lamas, Daniel (1984) “ La Presidencia de Frondizi” Bs. AS editorial CEAL.
*Sobre documentos, textos y mensajes presidenciales, es importante consultar de Belenky, Silvia (1984) “ Frondizi y su tiempo” Bs. AS ed. CEAL.
El siguiente trabajo es una aproximación esquemática al período presidencial de Arturo Frondizi con una breve síntesis de los hechos más relevantes de su gobierno acompañado de una pequeña reseña de los postulados básicos del “Desarrollismo” y una síntesis cronológica.
En 1945 Arturo Frondizi funda el Movimiento de Intransigencia y Renovación ( M.I.R), línea interna de la Unión Cívica Radical, organizada para combatir la conducción unionista del partido que los había llevado a aliarse con los conservadores.
Un año después queda formalizada la Unión Democrática, cuya fórmula presidencial ( Tamborini- Mosca), es firmemente criticada por el M.I.R, integrado entre otros por los Dres. Arturo Frondizi y Ricardo Balbín.
La derrota de la Unión Democrática, provoca en las filas de la U.C.R. un reacomodamiento, triunfando en las elecciones partidarias de 1948 el M.I.R que adopta la “Declaración de Avellaneda” como programa del partido.
Para las elecciones de 1951 se proclama la fórmula Balbín- Frondizi.
En 1955, después de la caída de Perón, Frondizi que es presidente del Comité Nacional de la U.C.R. propicia “La unidad nacional sobre la base de la reconciliación de los distintos sectores políticos y sociales”, clara política de acercamiento al Partido Peronista que estaba proscrito.
Luego de una desordenada convención nacional de la U.C.R llevada a cabo en 1956, en Tucumán, sale triunfante el binomio presidencial Frondizi-Gómez, aprobando como programa del partido la "Declaración de Avellaneda".
En 1957 se produce la ruptura de la U.C.R., que se divide en:
Unión Cívica Radical del Pueblo liderada por Ricardo Balbín y la
Unión Cívica Radical Intransigente a cuyo frente se hallaba Arturo Frondizi.
El gobierno de Aramburu convoca a elecciones el 23 de febrero de 1958. La U.C.R.I se presentaba como la alternativa nacional optando por la posición conciliadora, en cambio la U.C.R.P marcaba profundamente sus diferencias con el proscrito partido Peronista.
Los Radicales intransigentes mantienen numerosos contactos con los Peronistas que culmina con el viaje de Rogelio Frigerio a Venezuela para sellar un pacto, que contenía la orden de Perón a sus partidarios de abandonar el voto en blanco y apoyar la candidatura de Frondizi a cambio de permitir el retorno del Peronismo al sistema electoral y normalizar
la situación de los sindicatos.
El 23 de Febrero de 1958, Arturo Frondizi es elegido Presidente de la Nación con el apoyo de los votos peronistas.
En los primeros meses de su gobierno, precisamente el 24 de Julio, el presidente pronuncia un discurso que asombró a muchos argentinos ya que quedaban atrás las proposiciones de corte nacionalista del programa electoral, con respecto a la política petrolera.
Frondizi renegocia los contratos petroleros con empresas extranjeras debido a la necesidad de ahorrar divisas en la importación de combustible, y alcanza su objetivo que era el autoabastecimiento.
Seguidamente lanza el proyecto de ley de “Enseñanza libre”. Este problema no era nuevo, era recurrente el pedido de los institutos universitarios privados de expedir diplomas y títulos académicos, en contradicción con la política impuesta por la cual sólo la universidad estatal era la única autorizada para emitir dichos títulos.
Anteriormente en el gobierno de Lonardi se había promulgado un decreto preparado por el ministro de educación Atilio Dell’oro Maini, cuyo artículo 28 se refería a la expedición de título habilitante para los Institutos universitarios privados, previa reglamentación. Es así como en Agosto de 1958 se habla de una posible reglamentación de ese artículo. Comienzan entonces largos enfrentamientos entre los bandos que defendían la educación “laica” y los que adherían a la educación “libre”. Luego de intensos debates en el Congreso, finalmente se sanciona una ley que en los hechos convalidaba las aspiraciones de los sostenedores de la enseñanza “libre”.
Hay muchos motivos que nos llevan a pensar el porque Frondizi lanza el proyecto, ya que el precio pagado resultó muy alto.
Es también el gobierno desarrollista el que se propone encarar la reforma estructural del sector del transporte, privilegiando el transporte automotor en detrimento del ferroviario. La política de transportes estuvo en directa relación con la industria automotriz, ya que prefería la instalación en el país de estas empresas, y no adquirir las unidades terminadas en el exterior.
En el mismo sentido el gobierno de Frondizi planteó la necesidad de la reforma agraria logrando la inversión de capitales para aumentar la productividad con su consecuente tecnificación sobre todo a través INTA.
El presidente debió soportar a lo largo de su gobierno 32 planteos militares, siendo uno de los más importantes el ocurrido con el General Toranzo Montero, que por medio de intensas y múltiples negociaciones le permitió seguir en el gobierno.
Dichas negociaciones implicaban la renuncia de fieles colaboradores ante las presiones golpistas. Los diversos intentos golpistas denunciaban alternativa o simultáneamente la filiación comunista o pro-imperialista del presidente y de sus cercanos de colaboradores dirigidos por Rogelio Frigerio.
Esto provocó, entre otras cosas, en 1959 el nombramiento de Álvaro Alsogaray como ministro de economía, haciéndose famoso por aquel entonces el lema “ hay que pasar el invierno...”, que significó el descenso real del salario y la emisión de bonos del empréstito de Recuperación Nacional.
Los dirigentes sindicales peronistas ahora enfrentaban al gobierno, a pesar de haber logrado la ley de asociaciones profesionales sancionada en 1958 que establecía sindicatos únicos por oficio y representación de la mayoría.
Los gremios se movilizaban, huelgas, sabotajes y atentados desgastaron aún más el ya jaqueado gobierno frondizista. Se aplica como consecuencia el plan CONINTES ( Ley sancionada en el gobierno de Perón.) que pone a los terroristas bajo jurisdicción militar.
En materia de política exterior se le dio fundamental importancia a la unidad con Latinoamérica, el respeto por la autodeterminación de los pueblos y la defensa del principio de no-intervención. Iniciando una reubicación de la Argentina en el contexto internacional.
Se produjo un acercamiento al gobierno de Brasil de Janio Quadros (Uruguayana 1961).
El apoyo al presidente Kennedy en su plan “Alianza para el progreso”.
La entrevista de Frondizi con el Che Guevara y la aparición de las “ cartas cubanas” - que luego resultaron apócrifas - enturbiaron aún más la relación del gobierno con las FFAA.
En enero de 1962, la Argentina, se abstiene de expulsar a Cuba de la OEA ( aunque en febrero, el país decide romper las relaciones con Cuba, producto nuevamente de la influencia militar, la presión de los grupos económicos y la política exterior de EE.UU., a la que adherían la mayoría de los países latinoamericanos.).
Fin del gobierno
Frondizi inicia una política de apertura: Fin de la proscripción del peronismo, posibilitando su participación en las elecciones para gobernadores provinciales en 1962. Andrés Framini resulta gobernador electo de la pcia. de Buenos Aires. Este resultado electoral no es aceptado por las FFAA y partidos políticos profundamente “antiperonistas”, que lo consideraban un “retroceso” y un retorno a Perón.
El presidente interviene las provincias donde había triunfado el peronismo, pero ya
era demasiado tarde, su suerte estaba echada.... El 29 de marzo de 1962 Frondizi es derrocado y parte hacia Martín García detenido, tras rehusarse a renunciar.
Así culmina la experiencia desarrollista en nuestro país, objeto aún hoy de polémica. Si hay algo que esta fuera del alcance de toda discusión es la voluntad de cambio, el deseo de modernizar el país, el nuevo estilo dinámico de la conducción, abordando audazmente los grandes problemas de la Nación
EL DESARROLLISMO
Algunos de sus postulados básicos.
El desarrollo se logra a través de un acuerdo de todos los sectores.
Los motores del desarrollo son la tecnología y la inversión.
Debe haber una política de sustitución de las importaciones.
Carácter dinámico de la industria.
Se deben estimular las inversiones privadas.
Elaboración de planes de estabilización y redistribución del ingreso.
El estado debe orientar e instrumentar la actividad económica, pero sin sustituir la actividad privada.
Si los capitales nacionales son escasos, son positivos los capitales extranjeros en las industrias extractivas y de base.
Es prioritario el aumento de la producción del petróleo, siderurgia, energía, química pesada, modernización del sistema de transportes y aumento de la actividad agrícola.
A pesar de los postulados de corte nacional sostenidos durante la campaña; para llevar a cabo el plan de prioridades se acudió principalmente a capitales extranjeros por considerar insuficiente el capital interno.
Cronología de Arturo Frondizi
1908· Nace en Paso de los Libres provincia de Corrientes.
1929· Se recibe de abogado en la Facultad de Cs. Jurídicas y Sociales de la UBA.
1930· Ingresa a la U.C.R
1937· Funda y dirige “País Libre” órgano que aspira a la reforma de la U.C.R
1945· Participa en la fundación del M.I.R ( Movimiento de Intransigencia y Renovación.
1946· Es elegido diputado por la Capital Federal
1947· Participa en la redacción de las bases de Acción Política en el “ Congreso de Avellaneda”.
1948· Es elegido nuevamente diputado nacional
1951· Candidato a vicepresidente por la U.C.R que lleva como presidente a Ricardo Balbín.
1954· Publica “Petróleo y Política”.
1954 y 1955· Participa activamente en la campaña en contra de los contratos petroleros durante el gobierno de Perón.
1956· Proclamado candidato Presidente de la Nación por la convención nacional de la U.C.R, llevada a cabo en Tucumán.
1957· División de la U.C.R
Retiro de la U.C.R.I de la Convención Nacional Constituyente
1958· 1962 Presidente de la República.
1963· División de la U.C.R.I. Formación del Movimiento de Integración y desarrollo (MID.
1966· Adhesión a la “Revolución Argentina”.
1972·1983 Entrevista con Perón
Adhesión al Frente Justicialista de Liberación (FREJULI) en las elecciones de 1973. Luego del golpe de estado de 1976, posición crítica del MID con respecto al Proceso de Reorganización Nacional.
Para las elecciones de 1983, el MID, presenta la fórmula: Frigerio-Salonia auspiciada por Arturo Frondizi.
Fallece el 18 de Abril de 1995.
El Poder Ejecutivo para su sepelio, decreta que se le rindan honores de Presidente de la Nación en ejercicio.
Breve reseña bibliográfica:
*Amato, Alberto (1983) “Cuando fuimos gobierno. Conversaciones con Arturo, Frondizi y Rogelio Frigerio” Bs. As editorial Paidós.
*Luna, Félix (1963): “Dialogos con Frondizi”Bs AS editorial Desarrollo.
*Nosiglia, Julio (1983): “ El Dearrollismo” Bs AS editorial CEAL
*Odena, Isidoro (1977): “ Libertadores y Desarrollistas”. Colección Memorial de la Patria. Director Félix Luna. Buenos Aires. ed. La Bastilla.
*Pradayrol, Osvaldo (1983) “Frondizi. desarrollismo y crisis en la Argentina” Bs. AS editorial CEAL.
*Rodríguez Lamas, Daniel (1984) “ La Presidencia de Frondizi” Bs. AS editorial CEAL.
*Sobre documentos, textos y mensajes presidenciales, es importante consultar de Belenky, Silvia (1984) “ Frondizi y su tiempo” Bs. AS ed. CEAL.
Georges Sorel y el Sindicalismo Revolucionario
Por José María Marchionni.
La vida y la obra de Georges Sorel, (1847-922), se desarrollaron en el contexto
histórico que se resume brevemente en siguiente cuadro cronológico:
-1847- Nace en Cherburgo en el seno de una familia de pequeños burgueses
emprendedores. Creció en un medio provinciano y católico típico de la Francia
de su época.
-1848- Se produce en Francia el paso de la Monarquía a la República.
-1851- Golpe de Estado en Francia.
-1852- Luis Bonaparte se proclama Emperador con el nombre de Napoleón III.
-1867- Sorel termina de cursar la Ecole Polytechinque en París.
-1870- Guerra Franco Prusiana.
-1871- Se producen los acontecimientos de la Comuna en París.
-1875- Sorel conoce a quien será su mujer Marie Euphrasie David.
-1899- Publica su “Contribución al estudio profano de la Biblia” y “El proceso a Sócrates”.
-1892- Sorel renuncia a su elevado cargo de Ingeniero Jefe de la Administración
de Puentes y Caminos, rechaza la pensión que le correspondía por los servicios prestados
y comienza verdaderamente su carrera como escritor.
-1893- Se radica en un suburbio de París: Boulogne Sur Seine desde donde viaja
constantemente a la capital para realizar estudios en la Biblioteca Nacional, concurrir
a círculos sindicales, tomar clases con Henri Bergson en la Sorbona, etc Se intensifica su
actividad intelectual.
-1894- Francia es conmovida por los sucesos del “affaire Dreyfuss” que dejaran su huella
en el pensamiento soreliano y a los que nuestro autor dedicará una obra, (“ La
Revolución Dreyfusiana”, 1909).
-1897- Muere su mujer.
-1898- Escribe “La ruina del mundo antiguo” y “El porvenir socialista de los sindicatos”.
-1906- Publica “ EL sistema histórico de Renan”. Se produce la revisión del proceso de
Dreyfuss.
-1908- Aparecen tres obras capitales: “Reflexiones sobre la violencia”, “La
descomposición del Marxismo” y las “Ilusiones del progreso”.
-1910- Es pasajeramente seducido por las tendencias nacionalistas de extrema derecha
encarnadas por Maurras y el grupo Action Francaise. Giro que algunos autores
explican por su desencanto con los sindicatos aburguesados, demasiado preocupados
por las reivindicaciones exclusivamente económicas.
-1914- Primera Guerra Mundial definida por Sorel como una pugna entre plutocracias
bajo el disfraz de la democracia. Su postura frente a la misma lo separa de Maurras
y sus seguidores.
-1917- La Revolución Rusa reaviva sus ilusiones y lo distancia total y definitivamente
del nacionalismo integral.
-1919- Publica “Materiales de una teoría del proletariado”.
-1922- Muere, el mismo año en que Mussolini emprende su marcha sobre Roma.
Se pueden detectar en el pensamiento de Sorel, variado y no
siempre coherente, influencias intelectuales menores y otras decisivas.
Entre las de primer orden, encontramos las enseñanzas de Alexis de Tocqueville,
al rechazar el absolutismo monárquico y al criticar a la Revolución Francesa por haber
aumentado la preponderancia del Estado destruyendo correlativamente los grupos
intermedios. Asimismo, es heredero, aunque con beneficio de inventario, de Taine
y de Renan. Como así también, de Frederic la Play, de quien toma, no sin reservas,
su concepción de la “autoridad social”.
Dentro de los autores que han ejercido un notable y decisivo influjo en la
producción teórica Soreliana deben citarse los siguientes:
1) Proudhon: el autor de “ ¿Qué es la propiedad?” Le brindará a Sorel
el marco de referencia moral dentro del cual debía desarrollarse la
regeneración social que pretendía.
Encontrara su pensamiento la conciliación entre los valores tradicionales franceses
y las reformas sociales a las que aspiraba.
1) Marx: lo conoce a partir de 1893 a tráves de Guesde y Lafargue.
Toma de él, en gran parte, su “análisis de la sociedad capitalista”.
Pero al mismo tiempo desarrollará una permanente polémica con su
pensamiento que llegará a su máxima expresión en su obra
“Descomposición del marxismo”(1908) en la que analiza agudamente
las relaciones entre el reformismo y el espíritu revolucionario y entre
Marx y el marxismo.
2) 2) Vico: le aporta su historicismo, su antinaturalismo, su pragmatismo
y la idea de que el hombre sólo conoce lo que el mismo hace, que Sorel
separa del contexto teológico de aquel.
3) Bergson: contemporáneo de Sorel, le suministrará el concepto de
“intuición” tan importante como reivindicador de las fuerzas irracionales
del hombre. En nombre de un “vitalismo” típicamente Bergsoniano,
Sorel rechaza todo determinismo dialéctico hegeliano o marxista
concluyendo que sólo una intervención voluntaria y violenta de una
élite escindida de la masa, (los sindicalistas revolucionarios), permitirá
realizar la revolución social.
Sorel ha conquistado su lugar en la Historia de las Ideas Políticas como uno de
los más importantes teóricos del “sindicalismo revolucionario”. Como bien lo señala
Touchard, dicha modalidad sindical no debe conceptuarse como un simple “ Trade
unionismo” sino como una ideología que trato de hacer del Sindicato la “forma social”
destinada a subsistir al Estado y no un mero instrumento de defensa de la clase obrera
tendiente a presionar contra la sociedad existente y a coexistir al lado del Estado. Este
“sindicalismo apolítico” se desarrolló en un área de influencia limitada, ( Francia,
Bélgica, Italia del Norte, España especialmente Cataluña) siendo insignificante o casi
nula su presencia en Gran Bretaña, Estados Unidos y Rusia. Lo acotado del fenómeno
se puede explicar atendiendo a que esta doctrina se da en países en donde las
organizaciones sindicales son numéricamente débiles y están animadas por obreros
de elevada cultura y en donde la democracia liberal burguesa está bastante solidamente
instalada.
Paradójicamente, las actividades del sindicalismo francés entre 1880 y 1890
nada deben a Sorel sino a la inversa. Sorel encontrará en la práctica de las
organizaciones obreras francesas los elementos para elaborar su propia doctrina.
Cabe recordar que, por ese tiempo, los sindicatos franceses se habían recuperado de
la conmoción de la Comuna y se habían organizado modernamente enfrentados al
gobierno de la 3ra República que pretendió someterlos estrictas reglamentaciones.
En el año 1901 se constituyó definitivamente la C.G.T. y Fernand Pelloutier surgió
como un dirigente pujante y renovador proclamando que los gremios necesitaban
organizarse en forma independiente del Estado, encargándose de la manutención
moral y material del obrero. La nueva C.G.T. no se dejó atraer por la coparticipación
con el gobierno y los empleadores y optó por una estrategia de lucha mediante paros,
manifestaciones violentas, sabotaje, etc.
Como se podrá apreciar este tipo de sindicalismo se anticipó en los hechos a las
ideas de Sorel y le sirvió de modelo.
A la versión teórica del sindicalismo revolucionario de Sorel, además de las
prácticas históricas del movimiento obrero francés antes aludidas, se asocia su
revolucionaria teoría del conocimiento que permite entender y explicar aquel.
En efecto, para Sorel, siguiendo las enseñanzas de Vico, nunca podemos
comprender a fondo sino lo que nosotros mismos fabricamos. Así pues, el hombre debe
ser definido mejor como “homo faber” que como ”homo sapiens” o dicho de otro
modo, el hombre no es “homo sapiens” sino en tanto que es “homo faber”, puesto
que, la razón es hija de la técnica.
Llevando a sus extremos lógicos el materialismo de Marx, Sorel afirma que
“el modo de conocimiento del hombre está ligado a su modo de producción”. Sobre
esta base Sorel reivindica y exalta a los productores evidenciando en contraposición
un marcado anti intelectualismo.
El cuadro teórico se completa con la estimación positiva que hace de los
sentimientos y de las pasiones como fermentos de la acción.
En síntesis, de estos dos postulados: 1) Dependencia de la razón de la técnica
y 2)Los sentimientos como elementos aglutinantes promotores de la acción; deriva
buena parte de la doctrina social de Sorel.
En conclusión su filosofía materialista de4l conocimiento servirá de base
y antecedente para su sindicalismo revolucionario unida, como hemos visto, a la
experiencia concreta del movimiento obrero francés.
La amalgama se produce cuando retomando sus estudios de las instituciones
específicamente proletarias, Sorel encuentra al agente de la regeneración moral y
social que buscaba en el propio proletariado agrupado en sindicatos autónomos,
que no participaban del juego político partidista. Cabe acotar que Sorel estaba
desencantado y en franca oposición con la participación del partido Socialista
en los tejemanejes de la 3ra república, al estilo de un partido burgués más, lo que lo
llevó a descartar la vía de acción parlamentaria y a criticar duramente a Jean Jaurés.
El papel constructivo de los sindicatos es abordado y desarrollado
sucesivamente por Sorel en dos obras capitales, en las que se encuentra lo medular de
su sindicalismo revolucionario: “ el porvenir socialista de los sindicatos “, (1898) y
sus “Reflexiones sobre la violencia” (1908).
La primera es una especie de prólogo de la segunda, pues, en tanto en
“El porvenir...” se ocupa del aspecto racionalista del sindicalismo, en las
“Reflexiones...” se ocupa del aspecto pasional.
En la obra citada en primer término, partiendo de la diferencia entre clase
en si y para sí, Sorel se preocupa por describir el modo concreto en el que se
materializa la adquisición de conciencia que permite el paso de una clase a
otra, ( tema no profundizado por Marx en el manifiesto.
Sorel concluye que ese objetivo se logra organizándose el proletariado
en una sociedad separada de la burguesa con sus propias instituciones, su
derecho, su moral y siempre en oposición a la clase dominante. Advierte que
el problema no puede crear su nueva sociedad en el seno de los partidos políticos
porque éstos, como el partido socialista son meras copias serviles de los partidos
burgueses. Por ello la transformación proletaria sólo tendrá lugar en los sindicatos
cerrados. Para ejemplificar esta necesidad de aislamiento traza un paralelo histórico
con la labor de la revolución Francesa que reemplazo a la sociedad feudal con
instituciones elaboradas despaciosamente.
Sorel es consciente de que esta estrategia, a largo plazo se enfrenta con
los peligros del aburguesamiento de los sindicatos revolucionarios, agentes del
cambio. El antídoto contra este riesgo o encuentra en el mantenimiento vivo
del sentimiento de violencia irracional que sostienen las huelgas.
Sorel se ocupa de este tema en sus célebres “Reflexiones sobre la violencia”.
El tema central de esta obra gira en torno a la idea de que, por más que el
obrero sepa que existe un antagonismo de intereses entre él y su patrón, si dicho
conocimiento no se hace real, si no se apodera de sus sentimientos y emociones a
punto de arrastrarlo a la violencia, no sirve para gestar la revolución buscada.
De allí que pueda sostener el autor que la violencia proletaria es garantía de la
conciencia proletaria.
La obra esta compuesta de 7 capítulos básicos:
1- La Lucha de clases y la violencia, ( sé crítica severamente las ilusiones
referentes a la desaparición de la violencia actual.
2- La violencia y la decadencia de la burguesía, (se ataca la labor del
socialismo parlamentario.
3- Los prejuicios contra la violencia, ( se muestra el papel represivo
del Estado burgués.
4- Huelga proletaria, ( se explica la noción de Huelga General como
mito distinguiendo este concepto del de utopía.
5- Huelga General Política, (se analiza como los políticos se sirven de
los sindicatos.
6- La moral y la violencia, (se desnudan las pretensiones conciliadoras
de la burguesía. Descalifica a los políticos profesionales. Recapitula las
ideas de Proudhon.
7- La moral de los productores, (se hace una apología de la moral de
la nueva escuela sindical.
Es en esta obra donde Sorel propone una distinción que lo ha trascendido
entre utopía y mito y entre fuerza y violencia.
Para nuestro autor, la UTOPÍA es el “objetivo final fuera de nosotros
proyectado en la trama histórica”. En tanto que el mito es el objetivo final dentro
de nosotros”, una idea motriz dentro de nuestra situación personal. Los mitos, por
definición, no se ven afectados por las críticas menudas ni por el aparente fracaso
de sus creyentes. Ello así puesto que la UTOPÍA es el típico desarrollo de un
mecanismo intelectual, Ej. : los trabajos de Santo Tomas Moro o Campanella,
mientras que, el mito es una construcción anti intelectual, Ej. : el Cristianismo,
La Revolución Francesa, la Reforma.
Sorel intenta reemplazar el utopismo socialista por el mito de la huelga
general proletaria.
Por la distinción que Sorel hace entre fuerza y violencia se lo suele sindicar
como un apologista de esta última.
Pero es justo destacar que para él la violencia no esta relacionada con
el mero terrorismo o el simple derramamiento de sangre. La misma tenía un hondo
contenido moral pues consistía en una legítima reacción contra el sistema burgués.
Efectivamente, Sorel observa y critica el empleo indiscriminado que se hace
de estos dos tipos de coerción para él diferentes y prefiere usar una terminología
desprovista de ambigüedades. Con este propósito reserva la palabra fuerza para
los actos de autoridad tendientes a imponer un orden, en tanto que, usa la expresión
violencia para referirse a los actos de rebelión tendientes a destruir un orden.
En este entendimiento es fácil advertir que la fuerza es patrimonio de la
burguesía mientras que la violencia es el arma del proletariado.
Para poner de manifiesto la proyección del pensamiento de Sorel basta
recordar que han abrevado en sus enseñanzas tanto políticos prácticos, (Lenín;
Mussolini) como científicos políticos (Pareto, Burnham) como otros autores Camus
de las más variadas corrientes ideológicas.
Es que su pensamiento continúa siendo fuente de inspiración sobre todo
en aquellos aspectos referidos a la violencia que en última instancia anida en el
corazón del hombre, se encuentra agazapada y siempre al acecho.
Breve Referencia Bibliográfica
Además de las obras del autor indicadas en el curso se recomiendan:
1- CIRIA ALBERTO 1993: GEORGE SOREL ed.Centro Editor de
América Latina.
2- BURNHAM, JAMES 1945: LOS MAQUIAVELISTAS, Bs As
ed. Emecé.
3- GRAMSCI, ANTONIO 1994: NOTAS SOBRE MAQUIAVELO
, SOBRE POLÍTICA Y SOBRE EL ESTADO MODERNO, Bs. As,
Planeta Agostini.
4- BOBBIO NORBERTO-MATEUCCI NICOLA-PASQUINO
GIANFRANCO Y colab: DICCIONARIO DE POLÍTICA.
Buenos Aires. ed Siglo XXI ( 8a ed) Voces “Mito Político”, “Violencia”,
“Sindicalismo”.
La vida y la obra de Georges Sorel, (1847-922), se desarrollaron en el contexto
histórico que se resume brevemente en siguiente cuadro cronológico:
-1847- Nace en Cherburgo en el seno de una familia de pequeños burgueses
emprendedores. Creció en un medio provinciano y católico típico de la Francia
de su época.
-1848- Se produce en Francia el paso de la Monarquía a la República.
-1851- Golpe de Estado en Francia.
-1852- Luis Bonaparte se proclama Emperador con el nombre de Napoleón III.
-1867- Sorel termina de cursar la Ecole Polytechinque en París.
-1870- Guerra Franco Prusiana.
-1871- Se producen los acontecimientos de la Comuna en París.
-1875- Sorel conoce a quien será su mujer Marie Euphrasie David.
-1899- Publica su “Contribución al estudio profano de la Biblia” y “El proceso a Sócrates”.
-1892- Sorel renuncia a su elevado cargo de Ingeniero Jefe de la Administración
de Puentes y Caminos, rechaza la pensión que le correspondía por los servicios prestados
y comienza verdaderamente su carrera como escritor.
-1893- Se radica en un suburbio de París: Boulogne Sur Seine desde donde viaja
constantemente a la capital para realizar estudios en la Biblioteca Nacional, concurrir
a círculos sindicales, tomar clases con Henri Bergson en la Sorbona, etc Se intensifica su
actividad intelectual.
-1894- Francia es conmovida por los sucesos del “affaire Dreyfuss” que dejaran su huella
en el pensamiento soreliano y a los que nuestro autor dedicará una obra, (“ La
Revolución Dreyfusiana”, 1909).
-1897- Muere su mujer.
-1898- Escribe “La ruina del mundo antiguo” y “El porvenir socialista de los sindicatos”.
-1906- Publica “ EL sistema histórico de Renan”. Se produce la revisión del proceso de
Dreyfuss.
-1908- Aparecen tres obras capitales: “Reflexiones sobre la violencia”, “La
descomposición del Marxismo” y las “Ilusiones del progreso”.
-1910- Es pasajeramente seducido por las tendencias nacionalistas de extrema derecha
encarnadas por Maurras y el grupo Action Francaise. Giro que algunos autores
explican por su desencanto con los sindicatos aburguesados, demasiado preocupados
por las reivindicaciones exclusivamente económicas.
-1914- Primera Guerra Mundial definida por Sorel como una pugna entre plutocracias
bajo el disfraz de la democracia. Su postura frente a la misma lo separa de Maurras
y sus seguidores.
-1917- La Revolución Rusa reaviva sus ilusiones y lo distancia total y definitivamente
del nacionalismo integral.
-1919- Publica “Materiales de una teoría del proletariado”.
-1922- Muere, el mismo año en que Mussolini emprende su marcha sobre Roma.
Se pueden detectar en el pensamiento de Sorel, variado y no
siempre coherente, influencias intelectuales menores y otras decisivas.
Entre las de primer orden, encontramos las enseñanzas de Alexis de Tocqueville,
al rechazar el absolutismo monárquico y al criticar a la Revolución Francesa por haber
aumentado la preponderancia del Estado destruyendo correlativamente los grupos
intermedios. Asimismo, es heredero, aunque con beneficio de inventario, de Taine
y de Renan. Como así también, de Frederic la Play, de quien toma, no sin reservas,
su concepción de la “autoridad social”.
Dentro de los autores que han ejercido un notable y decisivo influjo en la
producción teórica Soreliana deben citarse los siguientes:
1) Proudhon: el autor de “ ¿Qué es la propiedad?” Le brindará a Sorel
el marco de referencia moral dentro del cual debía desarrollarse la
regeneración social que pretendía.
Encontrara su pensamiento la conciliación entre los valores tradicionales franceses
y las reformas sociales a las que aspiraba.
1) Marx: lo conoce a partir de 1893 a tráves de Guesde y Lafargue.
Toma de él, en gran parte, su “análisis de la sociedad capitalista”.
Pero al mismo tiempo desarrollará una permanente polémica con su
pensamiento que llegará a su máxima expresión en su obra
“Descomposición del marxismo”(1908) en la que analiza agudamente
las relaciones entre el reformismo y el espíritu revolucionario y entre
Marx y el marxismo.
2) 2) Vico: le aporta su historicismo, su antinaturalismo, su pragmatismo
y la idea de que el hombre sólo conoce lo que el mismo hace, que Sorel
separa del contexto teológico de aquel.
3) Bergson: contemporáneo de Sorel, le suministrará el concepto de
“intuición” tan importante como reivindicador de las fuerzas irracionales
del hombre. En nombre de un “vitalismo” típicamente Bergsoniano,
Sorel rechaza todo determinismo dialéctico hegeliano o marxista
concluyendo que sólo una intervención voluntaria y violenta de una
élite escindida de la masa, (los sindicalistas revolucionarios), permitirá
realizar la revolución social.
Sorel ha conquistado su lugar en la Historia de las Ideas Políticas como uno de
los más importantes teóricos del “sindicalismo revolucionario”. Como bien lo señala
Touchard, dicha modalidad sindical no debe conceptuarse como un simple “ Trade
unionismo” sino como una ideología que trato de hacer del Sindicato la “forma social”
destinada a subsistir al Estado y no un mero instrumento de defensa de la clase obrera
tendiente a presionar contra la sociedad existente y a coexistir al lado del Estado. Este
“sindicalismo apolítico” se desarrolló en un área de influencia limitada, ( Francia,
Bélgica, Italia del Norte, España especialmente Cataluña) siendo insignificante o casi
nula su presencia en Gran Bretaña, Estados Unidos y Rusia. Lo acotado del fenómeno
se puede explicar atendiendo a que esta doctrina se da en países en donde las
organizaciones sindicales son numéricamente débiles y están animadas por obreros
de elevada cultura y en donde la democracia liberal burguesa está bastante solidamente
instalada.
Paradójicamente, las actividades del sindicalismo francés entre 1880 y 1890
nada deben a Sorel sino a la inversa. Sorel encontrará en la práctica de las
organizaciones obreras francesas los elementos para elaborar su propia doctrina.
Cabe recordar que, por ese tiempo, los sindicatos franceses se habían recuperado de
la conmoción de la Comuna y se habían organizado modernamente enfrentados al
gobierno de la 3ra República que pretendió someterlos estrictas reglamentaciones.
En el año 1901 se constituyó definitivamente la C.G.T. y Fernand Pelloutier surgió
como un dirigente pujante y renovador proclamando que los gremios necesitaban
organizarse en forma independiente del Estado, encargándose de la manutención
moral y material del obrero. La nueva C.G.T. no se dejó atraer por la coparticipación
con el gobierno y los empleadores y optó por una estrategia de lucha mediante paros,
manifestaciones violentas, sabotaje, etc.
Como se podrá apreciar este tipo de sindicalismo se anticipó en los hechos a las
ideas de Sorel y le sirvió de modelo.
A la versión teórica del sindicalismo revolucionario de Sorel, además de las
prácticas históricas del movimiento obrero francés antes aludidas, se asocia su
revolucionaria teoría del conocimiento que permite entender y explicar aquel.
En efecto, para Sorel, siguiendo las enseñanzas de Vico, nunca podemos
comprender a fondo sino lo que nosotros mismos fabricamos. Así pues, el hombre debe
ser definido mejor como “homo faber” que como ”homo sapiens” o dicho de otro
modo, el hombre no es “homo sapiens” sino en tanto que es “homo faber”, puesto
que, la razón es hija de la técnica.
Llevando a sus extremos lógicos el materialismo de Marx, Sorel afirma que
“el modo de conocimiento del hombre está ligado a su modo de producción”. Sobre
esta base Sorel reivindica y exalta a los productores evidenciando en contraposición
un marcado anti intelectualismo.
El cuadro teórico se completa con la estimación positiva que hace de los
sentimientos y de las pasiones como fermentos de la acción.
En síntesis, de estos dos postulados: 1) Dependencia de la razón de la técnica
y 2)Los sentimientos como elementos aglutinantes promotores de la acción; deriva
buena parte de la doctrina social de Sorel.
En conclusión su filosofía materialista de4l conocimiento servirá de base
y antecedente para su sindicalismo revolucionario unida, como hemos visto, a la
experiencia concreta del movimiento obrero francés.
La amalgama se produce cuando retomando sus estudios de las instituciones
específicamente proletarias, Sorel encuentra al agente de la regeneración moral y
social que buscaba en el propio proletariado agrupado en sindicatos autónomos,
que no participaban del juego político partidista. Cabe acotar que Sorel estaba
desencantado y en franca oposición con la participación del partido Socialista
en los tejemanejes de la 3ra república, al estilo de un partido burgués más, lo que lo
llevó a descartar la vía de acción parlamentaria y a criticar duramente a Jean Jaurés.
El papel constructivo de los sindicatos es abordado y desarrollado
sucesivamente por Sorel en dos obras capitales, en las que se encuentra lo medular de
su sindicalismo revolucionario: “ el porvenir socialista de los sindicatos “, (1898) y
sus “Reflexiones sobre la violencia” (1908).
La primera es una especie de prólogo de la segunda, pues, en tanto en
“El porvenir...” se ocupa del aspecto racionalista del sindicalismo, en las
“Reflexiones...” se ocupa del aspecto pasional.
En la obra citada en primer término, partiendo de la diferencia entre clase
en si y para sí, Sorel se preocupa por describir el modo concreto en el que se
materializa la adquisición de conciencia que permite el paso de una clase a
otra, ( tema no profundizado por Marx en el manifiesto.
Sorel concluye que ese objetivo se logra organizándose el proletariado
en una sociedad separada de la burguesa con sus propias instituciones, su
derecho, su moral y siempre en oposición a la clase dominante. Advierte que
el problema no puede crear su nueva sociedad en el seno de los partidos políticos
porque éstos, como el partido socialista son meras copias serviles de los partidos
burgueses. Por ello la transformación proletaria sólo tendrá lugar en los sindicatos
cerrados. Para ejemplificar esta necesidad de aislamiento traza un paralelo histórico
con la labor de la revolución Francesa que reemplazo a la sociedad feudal con
instituciones elaboradas despaciosamente.
Sorel es consciente de que esta estrategia, a largo plazo se enfrenta con
los peligros del aburguesamiento de los sindicatos revolucionarios, agentes del
cambio. El antídoto contra este riesgo o encuentra en el mantenimiento vivo
del sentimiento de violencia irracional que sostienen las huelgas.
Sorel se ocupa de este tema en sus célebres “Reflexiones sobre la violencia”.
El tema central de esta obra gira en torno a la idea de que, por más que el
obrero sepa que existe un antagonismo de intereses entre él y su patrón, si dicho
conocimiento no se hace real, si no se apodera de sus sentimientos y emociones a
punto de arrastrarlo a la violencia, no sirve para gestar la revolución buscada.
De allí que pueda sostener el autor que la violencia proletaria es garantía de la
conciencia proletaria.
La obra esta compuesta de 7 capítulos básicos:
1- La Lucha de clases y la violencia, ( sé crítica severamente las ilusiones
referentes a la desaparición de la violencia actual.
2- La violencia y la decadencia de la burguesía, (se ataca la labor del
socialismo parlamentario.
3- Los prejuicios contra la violencia, ( se muestra el papel represivo
del Estado burgués.
4- Huelga proletaria, ( se explica la noción de Huelga General como
mito distinguiendo este concepto del de utopía.
5- Huelga General Política, (se analiza como los políticos se sirven de
los sindicatos.
6- La moral y la violencia, (se desnudan las pretensiones conciliadoras
de la burguesía. Descalifica a los políticos profesionales. Recapitula las
ideas de Proudhon.
7- La moral de los productores, (se hace una apología de la moral de
la nueva escuela sindical.
Es en esta obra donde Sorel propone una distinción que lo ha trascendido
entre utopía y mito y entre fuerza y violencia.
Para nuestro autor, la UTOPÍA es el “objetivo final fuera de nosotros
proyectado en la trama histórica”. En tanto que el mito es el objetivo final dentro
de nosotros”, una idea motriz dentro de nuestra situación personal. Los mitos, por
definición, no se ven afectados por las críticas menudas ni por el aparente fracaso
de sus creyentes. Ello así puesto que la UTOPÍA es el típico desarrollo de un
mecanismo intelectual, Ej. : los trabajos de Santo Tomas Moro o Campanella,
mientras que, el mito es una construcción anti intelectual, Ej. : el Cristianismo,
La Revolución Francesa, la Reforma.
Sorel intenta reemplazar el utopismo socialista por el mito de la huelga
general proletaria.
Por la distinción que Sorel hace entre fuerza y violencia se lo suele sindicar
como un apologista de esta última.
Pero es justo destacar que para él la violencia no esta relacionada con
el mero terrorismo o el simple derramamiento de sangre. La misma tenía un hondo
contenido moral pues consistía en una legítima reacción contra el sistema burgués.
Efectivamente, Sorel observa y critica el empleo indiscriminado que se hace
de estos dos tipos de coerción para él diferentes y prefiere usar una terminología
desprovista de ambigüedades. Con este propósito reserva la palabra fuerza para
los actos de autoridad tendientes a imponer un orden, en tanto que, usa la expresión
violencia para referirse a los actos de rebelión tendientes a destruir un orden.
En este entendimiento es fácil advertir que la fuerza es patrimonio de la
burguesía mientras que la violencia es el arma del proletariado.
Para poner de manifiesto la proyección del pensamiento de Sorel basta
recordar que han abrevado en sus enseñanzas tanto políticos prácticos, (Lenín;
Mussolini) como científicos políticos (Pareto, Burnham) como otros autores Camus
de las más variadas corrientes ideológicas.
Es que su pensamiento continúa siendo fuente de inspiración sobre todo
en aquellos aspectos referidos a la violencia que en última instancia anida en el
corazón del hombre, se encuentra agazapada y siempre al acecho.
Breve Referencia Bibliográfica
Además de las obras del autor indicadas en el curso se recomiendan:
1- CIRIA ALBERTO 1993: GEORGE SOREL ed.Centro Editor de
América Latina.
2- BURNHAM, JAMES 1945: LOS MAQUIAVELISTAS, Bs As
ed. Emecé.
3- GRAMSCI, ANTONIO 1994: NOTAS SOBRE MAQUIAVELO
, SOBRE POLÍTICA Y SOBRE EL ESTADO MODERNO, Bs. As,
Planeta Agostini.
4- BOBBIO NORBERTO-MATEUCCI NICOLA-PASQUINO
GIANFRANCO Y colab: DICCIONARIO DE POLÍTICA.
Buenos Aires. ed Siglo XXI ( 8a ed) Voces “Mito Político”, “Violencia”,
“Sindicalismo”.
Poder y Dominación en Max Weber
PODER Y DOMINACIÓN EN MAX WEBER
Por José María Marchionni.
El propósito de este trabajo es distinguir los diferentes significados que Weber asigna a los conceptos de ¨ poder ¨ y ¨ dominación ¨ para luego realizar, sobre esta base, una sencilla exposición de sus ¨tipos ideales de dominación legítima¨.
Weber define al poder como ¨ la probabilidad de imponer la propia voluntad dentro de una relación social aún contra toda resistencia y cualquiera sea el fundamento de esa probabilidad. ( I, 43 ).
Según nuestro autor éste es un concepto ¨ sociológicamente amorfo ¨ en el sentido que la base de ese poder puede ser cualquiera. Pueden darse relaciones de poder en un sentido tan amplio que incluso abarque fenómenos como la hipnosis.
De allí pues que desde el punto de vista sociológico sea más precisa y relevante la noción de dominación.
¨ La dominación es un caso especial de poder ¨, ( II, 695 ). El concepto de dominación es más restringido, es más específico que el concepto de poder.
En palabras del propio Weber ¨ por dominación debe entenderse la probabilidad de encontrar obediencia a un mandato de determinado contenido entre personas dadas ¨, ( I, 43 ). Así pues, el que obedece transforma el mandato en la razón de su conducta.
En conclusión, dominación es entonces algo mucho más concreto que poder; Éste es más amplio y puede incluir relaciones que no son de dominación.
La dominación tiene las siguientes notas características:
Es relacional: pues es una modalidad de vinculación entre sujetos sociales.
Es asimétrica: ya que es una relación de desigualdad. La fuente de la misma es el control diferencial de ciertos recursos gracias a los cuales hay quien manda y hay quien obedece. Sin pretender hacer un inventario exhaustivo de esto se pueden citar: lo de coerción física, los económicos, los de información, incluidos los conocimientos cienífico-tecnológicos y finalmente los ideológicos mediante los cuales el dominado asume como justa y natural la relación asimétrica de la que es parte y por lo tanto, no la entiende ni cuestiona como dominación.
Es efectiva: en el sentido de que por definición debe tener continuidad. Si no se ejercita no existe.
Ahora bien, la dominación es legítima cuando existe un determinado marco legal, tradicional o carismático que sirva de punto de referencia con respecto al cual se la acepta, ( aunque no es necesario que esa situación se concrete: Weber considera suficiente que haya “pretensión de legitimidad”); o por el contrario puede ser no legítima, cuando no pretenda tener - ni tenga - un marco de referencia que permita juzgar y decidir en situaciones concretas.
Es necesario advertir que estos conceptos son puramente sociológicos y deben ser desprovistos de connotaciones de tipo ético o valorativo ya que no se trata que la dominación legítima sea “buena” y la no-legítima sea “mala”, ( para visualizar esta diferencia basta decir que, en este orden de ideas la esclavitud es un sistema legítimo aunque es moralmente reprochable).
Como escapa a los límites que nos hemos impuesto la consideración y tratamiento de los supuestos de dominación no legítima nos limitaremos a decir que Weber también admite la posibilidad de esta forma de dominación dando como uno de los ejemplos más claros de ésta el dominio monopolizador de un mercado.
Aclarado lo que antecede, cabe decir que, la mayor parte de los esfuerzos los dedica a analizar los tipos de dominación legítima o mediante autoridad.
Como observa Weber “toda dominación procura despertar y fomentar la creencia en su legitimidad. Según sea la clase de legitimidad pretendida, es fundamentalmente diferente tanto el tipo de la obediencia como el cuadro administrativo destinado a garantizarla, como el carácter que toma el ejercicio de la dominación. Y también sus efectos. Por esto parece adecuado distinguir las clases de dominación según sus pretensiones típicas de legitimidad.”( I, 170).
Por ende una dominación es legítima cuando tiende a ser aceptada y mantenida y los motivos de aceptación pueden ser de distinta naturaleza;
El elemento central y definitorio de los tipos ideales de dominación legítima es el fundamento primario de su legitimidad.
Mediante la aplicación de este criterio Weber construye tres tipos puros de dominación legítima:
La racional-legal: se funda en la creencia en la legitimidad de ordenamientos estatuídos que definen expresamente el papel del detentador del poder. Es característica de la sociedad moderna, conlleva la despersonalización del poder que se ejerce a través de un cuadro administrativo-burocrático constituido por funcionarios.
La tradicional: Se basa en la creencia del carácter sacro del poder existente desde siempre y en la legitimidad de los señalados por esas tradiciones para ejercer la autoridad. En el modelo más puro el aparato administrativo es de tipo patriarcal y está compuesto de “servidores” ligados personalmente al “ señor”. ( Ejemplo: patrimonialismo estamental-feudalismo).
La carismática: descansa en la sumisión afectiva a la persona del jefe y al carácter sacro, la fuerza heroica, el valor ejemplar o la potencia del espíritu y del discurso que lo distinguen de manera excepcional. El que manda es un caudillo, guía o líder, ( profeta, héroe guerrero, gran demagogo) y los que prestan obediencia son los “discípulos”. El cuadro administrativo es escogido sobre la base del carisma y de la entrega personal y no constituye por ello ni una burocracia ni un conjunto de servidores.
Breve referencia bibliográfica:
Weber Max (1964): Economía y Sociedad. México. ed. F.C.E. ( 2da edición) 2 tomos. Todas las citas pertenecen a esta edición y designan número de tomo y página. ( Hay ediciones posteriores).
Weber Max (1973) : Ensayos sobre metodología sociológica. Buenos Aires. ed. Amorrortu.
1) Weber Max (1969): La ética protetante y el espíritu del capitalismo. Barcelona. Ed. Península.
Weber Max (1972): El político y el científico. Madrid ed. Alianza.
2) Bendix Reinhard (1970): Max Weber. Bs As ed. Amorrortu.
Aron Raymond (1970): Las etapas del pensamiento sociológico Buenos Aires Siglo XX.
Freund Julien (1973): Sociología de Max Weber. Barcelona Ed. Península.
Portantiero J.C. (1977): La sociología clásica: Durkheim y Weber. Buenos Aires. Ed. Centro Editor de América Latina.
3) Archenti Nélida-Aznar Luis (1988). Actualidad del pensamiento sociopolítico clásico. Ed. Eudeba.
4) Barenstein Jorge (1981): El análisis de la burocracia estatal de la perpectiva weberiana. México ed. Cide. Colección ensayos.
Bobbio Norberto-Mateucci Nicola-Pasquino Gianfranco y colab. (1995) : Diccionario de Política. Buenos Aires ed. Siglo XXI. 8aed. Voces “autoridad”, “legitimidad”, “poder”.
Por José María Marchionni.
El propósito de este trabajo es distinguir los diferentes significados que Weber asigna a los conceptos de ¨ poder ¨ y ¨ dominación ¨ para luego realizar, sobre esta base, una sencilla exposición de sus ¨tipos ideales de dominación legítima¨.
Weber define al poder como ¨ la probabilidad de imponer la propia voluntad dentro de una relación social aún contra toda resistencia y cualquiera sea el fundamento de esa probabilidad. ( I, 43 ).
Según nuestro autor éste es un concepto ¨ sociológicamente amorfo ¨ en el sentido que la base de ese poder puede ser cualquiera. Pueden darse relaciones de poder en un sentido tan amplio que incluso abarque fenómenos como la hipnosis.
De allí pues que desde el punto de vista sociológico sea más precisa y relevante la noción de dominación.
¨ La dominación es un caso especial de poder ¨, ( II, 695 ). El concepto de dominación es más restringido, es más específico que el concepto de poder.
En palabras del propio Weber ¨ por dominación debe entenderse la probabilidad de encontrar obediencia a un mandato de determinado contenido entre personas dadas ¨, ( I, 43 ). Así pues, el que obedece transforma el mandato en la razón de su conducta.
En conclusión, dominación es entonces algo mucho más concreto que poder; Éste es más amplio y puede incluir relaciones que no son de dominación.
La dominación tiene las siguientes notas características:
Es relacional: pues es una modalidad de vinculación entre sujetos sociales.
Es asimétrica: ya que es una relación de desigualdad. La fuente de la misma es el control diferencial de ciertos recursos gracias a los cuales hay quien manda y hay quien obedece. Sin pretender hacer un inventario exhaustivo de esto se pueden citar: lo de coerción física, los económicos, los de información, incluidos los conocimientos cienífico-tecnológicos y finalmente los ideológicos mediante los cuales el dominado asume como justa y natural la relación asimétrica de la que es parte y por lo tanto, no la entiende ni cuestiona como dominación.
Es efectiva: en el sentido de que por definición debe tener continuidad. Si no se ejercita no existe.
Ahora bien, la dominación es legítima cuando existe un determinado marco legal, tradicional o carismático que sirva de punto de referencia con respecto al cual se la acepta, ( aunque no es necesario que esa situación se concrete: Weber considera suficiente que haya “pretensión de legitimidad”); o por el contrario puede ser no legítima, cuando no pretenda tener - ni tenga - un marco de referencia que permita juzgar y decidir en situaciones concretas.
Es necesario advertir que estos conceptos son puramente sociológicos y deben ser desprovistos de connotaciones de tipo ético o valorativo ya que no se trata que la dominación legítima sea “buena” y la no-legítima sea “mala”, ( para visualizar esta diferencia basta decir que, en este orden de ideas la esclavitud es un sistema legítimo aunque es moralmente reprochable).
Como escapa a los límites que nos hemos impuesto la consideración y tratamiento de los supuestos de dominación no legítima nos limitaremos a decir que Weber también admite la posibilidad de esta forma de dominación dando como uno de los ejemplos más claros de ésta el dominio monopolizador de un mercado.
Aclarado lo que antecede, cabe decir que, la mayor parte de los esfuerzos los dedica a analizar los tipos de dominación legítima o mediante autoridad.
Como observa Weber “toda dominación procura despertar y fomentar la creencia en su legitimidad. Según sea la clase de legitimidad pretendida, es fundamentalmente diferente tanto el tipo de la obediencia como el cuadro administrativo destinado a garantizarla, como el carácter que toma el ejercicio de la dominación. Y también sus efectos. Por esto parece adecuado distinguir las clases de dominación según sus pretensiones típicas de legitimidad.”( I, 170).
Por ende una dominación es legítima cuando tiende a ser aceptada y mantenida y los motivos de aceptación pueden ser de distinta naturaleza;
El elemento central y definitorio de los tipos ideales de dominación legítima es el fundamento primario de su legitimidad.
Mediante la aplicación de este criterio Weber construye tres tipos puros de dominación legítima:
La racional-legal: se funda en la creencia en la legitimidad de ordenamientos estatuídos que definen expresamente el papel del detentador del poder. Es característica de la sociedad moderna, conlleva la despersonalización del poder que se ejerce a través de un cuadro administrativo-burocrático constituido por funcionarios.
La tradicional: Se basa en la creencia del carácter sacro del poder existente desde siempre y en la legitimidad de los señalados por esas tradiciones para ejercer la autoridad. En el modelo más puro el aparato administrativo es de tipo patriarcal y está compuesto de “servidores” ligados personalmente al “ señor”. ( Ejemplo: patrimonialismo estamental-feudalismo).
La carismática: descansa en la sumisión afectiva a la persona del jefe y al carácter sacro, la fuerza heroica, el valor ejemplar o la potencia del espíritu y del discurso que lo distinguen de manera excepcional. El que manda es un caudillo, guía o líder, ( profeta, héroe guerrero, gran demagogo) y los que prestan obediencia son los “discípulos”. El cuadro administrativo es escogido sobre la base del carisma y de la entrega personal y no constituye por ello ni una burocracia ni un conjunto de servidores.
Breve referencia bibliográfica:
Weber Max (1964): Economía y Sociedad. México. ed. F.C.E. ( 2da edición) 2 tomos. Todas las citas pertenecen a esta edición y designan número de tomo y página. ( Hay ediciones posteriores).
Weber Max (1973) : Ensayos sobre metodología sociológica. Buenos Aires. ed. Amorrortu.
1) Weber Max (1969): La ética protetante y el espíritu del capitalismo. Barcelona. Ed. Península.
Weber Max (1972): El político y el científico. Madrid ed. Alianza.
2) Bendix Reinhard (1970): Max Weber. Bs As ed. Amorrortu.
Aron Raymond (1970): Las etapas del pensamiento sociológico Buenos Aires Siglo XX.
Freund Julien (1973): Sociología de Max Weber. Barcelona Ed. Península.
Portantiero J.C. (1977): La sociología clásica: Durkheim y Weber. Buenos Aires. Ed. Centro Editor de América Latina.
3) Archenti Nélida-Aznar Luis (1988). Actualidad del pensamiento sociopolítico clásico. Ed. Eudeba.
4) Barenstein Jorge (1981): El análisis de la burocracia estatal de la perpectiva weberiana. México ed. Cide. Colección ensayos.
Bobbio Norberto-Mateucci Nicola-Pasquino Gianfranco y colab. (1995) : Diccionario de Política. Buenos Aires ed. Siglo XXI. 8aed. Voces “autoridad”, “legitimidad”, “poder”.
12 jun 2005
Programa de la materia
- Teoría
• Bolilla I: Política y Derecho Político
1.- - Política: acepciones. La realidad política.
- Ciencia Política y ciencias políticas.
- Teoría del Estado: principales expositores (Jellinek, Dabin, Kelsen, Schmitt, Heller, Carré de Malberg, etc.)
- Filosofía Política. Teorías políticas y doctrinas políticas.
- Derecho Político: concepto e historia. Relaciones con otras ramas.
- La política como ciencia y actividad. Conocimiento político puro y aplicado.
- Ética y Política.
- Las relaciones entre el mundo jurídico y el mundo político.
2. - - Metodología del conocimiento político.
- Los problemas del objeto y del método. El Estado, el poder y la libertad como objetos de estudio.
- Métodos, técnicas y enfoques de investigación: aportes metodológicos provenientes de las demás ciencias sociales.
• Bolilla II: Sociedad y Estado
1. - - Sociedad y comunidad. Estructura social: grupos, clases, elites. Pueblo y Nación.
- Conceptos de Estado. Estado ideal y Estado empírico.
- Tipos históricos de Estado.
- Teorías sobre el origen, la naturaleza y la justificación del Estado: teorías positivas y teorías negatorias.
- Las transformaciones del Estado en la era industrial y en la sociedad de masas. El Estado de bienestar. Análisis de Duguit, Heller y Laski.
- Pluralismo. Relaciones entre la sociedad y el Estado.: sus órbitas.
2. - - Elementos del Estado: Análisis. Disciplinas y doctrinas atinentes a la población y al territorio.
3. - - El Poder. El mando y la obediencia política. Diversos tipos de dominación.
- Poder político estatal y poder no estatal. Diversas formas de poder político.
- Actos políticos. Decisión política
4. - - La soberanía: evolución histórica y acepciones del concepto. Cuestiones de titularidad, relatividad e indivisibilidad de la soberanía. La negación de la soberanía.
- La soberanía del Estado y las relaciones con la Iglesia.
- La soberanía del Estado en el orden de la comunidad internacional, súper estado y supranacionalidad.
• Bolilla III: Fines y Funciones del Estado
1. - - Significación del problema de los fines del Estado.
- Respuestas de las diversas doctrinas políticas: concepciones personalistas y transpersonalistas. Estado-fin o absoluto y Estado-medio o limitado.
2. - - Actividad estatal: funciones, poderes, órganos y autoridades.
- Criterios doctrinales de determinación de las funciones estatales.
- Doctrina de la separación de los poderes. Caracterización de la legislación, la justicia y la administración.
- El Gobierno. Gobierno y administración.
- Etapas del proceso de gobierno: consulta, decisión, ejecución, control y responsabilidad.
3. - - El aumento de las funciones estatales: del Estado pasivo al Estado activo; del estado legislativo al estado administrativo. Planificación, dirigismo e intervencionismo estatal.
- Crecimiento estatal. Burocracia y tecnocracia. La eficiencia. Los nuevos mecanismos de control de la actividad de los órganos estatales: ejemplos.
• Bolilla IV: Estado y Derecho
1. - - Concepto y relaciones entre Estado y Derecho: teorías y soluciones. Personalidad del Estado. Estado y derechos subjetivos. La libertad jurídica y la limitación del poder estatal. Declaraciones de Derechos.
2. - - La idea del «Estado de Derecho»: concepto, origen, condiciones y fundamentación.
- La racionalización y despersonalización del poder: el constitucionalismo, etapas y postulados.
- Constitución: conceptos y clasificaciones. Las doctrinas fundamentales: a) del Poder Constituyente; b) de la supremacía de la constitución; c) de la rigidez constitucional; d) del control de constitucionalidad.
- Gobierno y oposición. La institucionalización de la función política de la oposición.
3. - - El «Estado Democrático y Social de Derecho». El Constitucionalismo social.
4. - - La defensa del Estado constitucional.
- Crisis y emergencias del Estado. Las situaciones de anormalidad.
- Desconstitucionalización y discontinuidad. Revolución y golpe de Estado. La declinación del Derecho.
- Resistencia a la opresión del poder: origen, condiciones y extensión. Resistencia activa y resistencia pasiva.
- Estado de necesidad.
• Bolilla V: Legitimidad Política y Legitimación
1. - - La doble dimensión del hombre: política y social. Representación y Participación.
- Representación política: concepto y alcance. Evolución, historia de las formas representativas. Mandato imperativo y mandato «libre».
- La doctrina de la representación. El compromiso político de la representación.
- Representación funcional: historia y manifestaciones. El Estado corporativo.
2. - - La participación de la sociedad en la actividad estatal: alcances y formas. La participación consultiva en las democracias sociales.
3. - - La designación de los gobernantes. La libertad política. El sufragio: concepto y doctrinas.
- Derecho electoral. Cuerpo electoral: formación y organización.
- Sistemas electorales: análisis crítico y comparado.
- Aplicaciones del sufragio como instrumento para la consulta y la decisión política (formas de ejercicio semi-directo de la democracia).
• Bolilla VI: Fuerzas y factores políticos en el Estado
1. - - Fuerzas individuales y fuerzas colectivas. El liderazgo. Dinámica política.
- La intermediación: los partidos políticos. Concepto, fines, funciones y elementos.
- Origen y evolución de los partidos políticos. Su ubicación en el Estado moderno: etapas. La «partidocracia».
- Clasificación de los partidos políticos.
- Sistemas de partidos: influencia sobre el régimen político.
- El poder reglamentario del Estado y sus alcances. Ordenamiento constitucional y régimen legal de los partidos. Vida interna.
- Financiamiento de los partidos.
- Control de los partidos políticos: diversos alcances. La justicia.
3. - - La interferencia: las presiones sobre los órganos del poder estatal.
- Grupos de interés y de presión. Los factores de poder. Clasificación. Formas de institucionalización. El rol de las fuerzas armadas en el Estado.
- Grupos de opinión: opinión pública y opinión política.
4. - - La estrategia política y sus instrumentos.
- Propaganda. Acción directa. La violencia. Grupos de tensión.
• Bolilla VII: Sistemas de gobierno
1. - - Estructura del Gobierno. Evolución de las doctrinas relativas a la clasificación de las formas de gobierno. Régimen político y sistema político.
- La forma republicana de gobierno: su significado.
- Los órganos y la forma de gobierno: régimen presidencialista, parlamentario colegiado y de asamblea.
2. - - Autocracia y Democracia: sus notas distintivas.
- Tipos de gobierno de la autocracia. Autoritarismo y totalitarismo.
3. - - Democracia: historia del vocablo, de las doctrinas y de sus concreciones. Contenido formal y sustancial. Tipos de gobierno de la democracia.
- Acepciones actuales del término «democracia». La democracia constitucional. De la «democracia política» a la «democracia social».
4. - - Clasificación de los regímenes políticos contemporáneos: diversos criterios. Análisis comparativo: regímenes pluralistas y regímenes monocráticos. Situaciones existentes en el «Tercer Mundo» y en América Latina.
• Bolilla VIII: Centralización y descentralización del Estado
1. - - Estructura del Estado. Centralización y descentralización política y administrativa: grados. Autonomía, autocefalía, autarquía.
2. - - Formas de Estado. Diversidad de formas en los regímenes contemporáneos. Análisis comparativo (Uniones de Estados, Confederación, Estado Federal, Estado Cuasi-Federal o semifederal, Estado Unitario Regional y Estado Unitario).
- El asiento de la soberanía en el Estado Federal: doctrinas.
- Dinámica del Estado Federal: fuerzas centrípetas y centrífugas. Situación actual del federalismo: argentino y comparado.
- Las regiones. Procesos de regionalización.
3. - - La descentralización municipal: tipos.
4. - - Integración de Estados.
B - Evolución del Pensamiento Político Universal en la Historia Política.
• Bolilla IX: La Antigüedad
1. - - Grecia: desde la polis al helenismo. Pericles y la democracia. Los pensadores: Sócrates, Platón y Aristóteles. Escuelas: Sofistas, epicúreos, cínicos, escépticos, estoicos.
2. - - Roma. Polibio: los ciclos políticos y las formas mixtas. Cicerón: el derecho natural.
3. - - Cristianismo: distinción entre lo temporal y lo espiritual: la libertad y la igualdad de los hombres. San Agustín: la Patrística.
El Medioevo
1. - - Problemas políticos medioevales: la poliarquía; las ciudades, los reinos y los imperios. El Feudalismo; las corporaciones; la jerarquía. Antecedentes del constitucionalismo: cartas y fueros. La representación estamental. Las ideas: concepciones del gobernante justo, del derecho y del imperio. La controversia entre racionalismo y voluntarismo. Santo Tomás y la escolástica.
2. - - Hacia el absolutismo: Marsilio de Padua.
3. - - La Iglesia: las doctrinas sobre las relaciones recíprocas. La querella de las investiduras. El conciliarismo.
• Bolilla X: El Estado en la Edad Moderna
1. - - Renacimiento: Absolutismo: pagano (Maquiavelo); contractual (Hobbes); religioso (Bodin). Reforma protestante: Calvino, Lutero y el anglicanismo. Humanismo y anti-absolutismo. Erasmo, Tomás Moro. Neoescolástica española: Suárez y Mariana.
2. - - La Revolución Inglesa. Locke: el estado de naturaleza, los derechos individuales, los pactos, la sociedad, el gobierno y sus límites. El parlamentarismo.
3.- - El despotismo ilustrado. Los fisiócratas; el iluminismo; el deísmo; el racionalismo; los enciclopedistas. Montesquieu.
• Bolilla XI: La Edad Contemporánea (Primera Parte)
1. - - La Revolución Americana. «El Federalista». Tomas Paine.
2. - - La Revolución Francesa. La democracia y la soberanía del pueblo. Rousseau: el estado de naturaleza, el contrato social, la voluntad general, la democracia directa, la religión civil. Siéyes: sus doctrinas. Los jacobinos.
3. - - Reaccionarios y contrarrevolucionarios: Burke. Doctrinarios: Tocqueville.
4. - - Liberalismo: Constant. Utilitarismo y liberalismo inglés: Bentham, Milton, Spencer.
5. - - Historicismo. Pensadores alemanes: Fichte y Hegel.
6. - - Nacionalismo: Maurras.
7. - - Positivismo: Comte, Spengler.
• Bolilla XII: La Edad Contemporánea (Segunda Parte)
1. - - Socialistas «utópicos»: Saint-Simon, Fourier, Proudhon. Sindicalismo revolucionario: Sorel. Anarquistas: Kropotkin, Bakunin.
2. - - Marx y Engels: materialismo histórico y dialéctico; lucha de clases; revolución social; dictadura del proletariado; extinción del Estado. La Revolución Rusa. Comunismo soviético: Lenín, Trotsky y Stalin. La Revolución China: Mao Tsé Tung. El comunismo autogestionario: Tito. El «Eurocomunismo».
3. - - Fascismo: Mussolini. Nazismo: Hitler. Autoritarismo y corporativismo. Franco y Oliveira Salazar.
4. - - Doctrina Social de la Iglesia: encíclicas. Función social de la propiedad; principio de subsidiariedad; el trabajo humano. Maritain. El pensamiento político de la democracia cristiana y el socialcristianismo.
5. - - Socialdemocracia. Solidarismo. Neoliberalismo.
6. - - Los contestatarios.
7. - - La ilusión de la «desideologización».
C - Las ideas políticas en la Historia Política Argentina.
• Bolilla XIII: Génesis de la Nación y del Estado
1. - - Doctrinas políticas en la sociedad colonial que influyeron en el proceso revolucionario.
2. - - Doctrina de la Revolución de Mayo. El pueblo protagonista. Moreno; Funes, Belgrano: sus ideas. Doctrina de la independencia: San Martín y la soberanía.
3. - - Cuestión de la forma de gobierno: monarquía y república. El pensamiento del interior. La democracia inorgánica.
4. - - Cuestión de la forma de Estado: unitarismo y federalismo. Artigas: la influencia confederal. Rivadavia: centralismo y liberalismo; influencia de Bentham y de B. Constant. Dorrego; federalismo doctrinario. Rosas: restauración y autoritarismo.
• Bolilla XIV: Estado y Constitución
1. - - La definición del modelo argentino: el pensamiento de la Generación del 37: su método realista y ecléctico. Influencias historicistas, racionalistas y sansimonianas. Echeverría: la democracia.
2. - - La organización nacional. Los modelos existentes. Tipología de la Constitución. Alberdi y Sarmiento: obras e ideas. Sus polémicas doctrinarias.
3. - - Los partidos después de Caseros y después de Pavón. La unificación nacional. Mitre, Avellaneda. Cambios sociales y políticos: inmigración, educación; la inserción de la Argentina en el mundo.
• Bolilla XV: La Consolidación
1. - - Problemas e ideas políticas del 80. Roca: el partido dominante (PAN) y el unicato. El positivismo liberal: «orden y progreso». El laicismo. Wilde y Leguizamón. El catolicismo: Estrada y Goyena.
2. - - Problemas e ideas políticas del 90. Formación de los partidos políticos modernos. Alem. La evolución del conservadorismo liberal: Pellegrini, Vicente Fidel López, Joaquín V. González. Declinación del régimen de «los notables». La lucha por el sufragio. La reforma política: Roque Sáenz Peña. Cambios sociales y políticos. Surgimiento de la cuestión social: el anarquismo y el socialismo. Juan B. Justo.
3. - - Yrigoyen y Alvear: la democracia radical. Cambios sociales y políticos. La reforma universitaria. Nuevos partidos políticos. Alfredo L. Palacios y el «nuevo derecho».
• Bolilla XVI: El Cuestionamiento
1. - - Lugones y «la hora de la espada». El descreimiento en el sufragio. Crisis de 1930. Primeras contestaciones ideológicas a la democracia constitucional. Ideas políticas del General Uriburu. Los nacionalistas. La restauración conservadora. Cambios sociales y políticos. El paternalismo estatal. El pensamiento político de Lisandro de la Torre.
2. - - Segunda irrupción militar: del 43 al 45. La política de masas. Perón: doctrinas y gobiernos. Cambios sociales, políticos e institucionales.
3. - - Período posterior a 1955: hechos, instituciones e ideas. Argentina y América Latina.
Nota: Aprobado por resolución del Consejo Académico del día 4 de mayo de 1990.
• Bolilla I: Política y Derecho Político
1.- - Política: acepciones. La realidad política.
- Ciencia Política y ciencias políticas.
- Teoría del Estado: principales expositores (Jellinek, Dabin, Kelsen, Schmitt, Heller, Carré de Malberg, etc.)
- Filosofía Política. Teorías políticas y doctrinas políticas.
- Derecho Político: concepto e historia. Relaciones con otras ramas.
- La política como ciencia y actividad. Conocimiento político puro y aplicado.
- Ética y Política.
- Las relaciones entre el mundo jurídico y el mundo político.
2. - - Metodología del conocimiento político.
- Los problemas del objeto y del método. El Estado, el poder y la libertad como objetos de estudio.
- Métodos, técnicas y enfoques de investigación: aportes metodológicos provenientes de las demás ciencias sociales.
• Bolilla II: Sociedad y Estado
1. - - Sociedad y comunidad. Estructura social: grupos, clases, elites. Pueblo y Nación.
- Conceptos de Estado. Estado ideal y Estado empírico.
- Tipos históricos de Estado.
- Teorías sobre el origen, la naturaleza y la justificación del Estado: teorías positivas y teorías negatorias.
- Las transformaciones del Estado en la era industrial y en la sociedad de masas. El Estado de bienestar. Análisis de Duguit, Heller y Laski.
- Pluralismo. Relaciones entre la sociedad y el Estado.: sus órbitas.
2. - - Elementos del Estado: Análisis. Disciplinas y doctrinas atinentes a la población y al territorio.
3. - - El Poder. El mando y la obediencia política. Diversos tipos de dominación.
- Poder político estatal y poder no estatal. Diversas formas de poder político.
- Actos políticos. Decisión política
4. - - La soberanía: evolución histórica y acepciones del concepto. Cuestiones de titularidad, relatividad e indivisibilidad de la soberanía. La negación de la soberanía.
- La soberanía del Estado y las relaciones con la Iglesia.
- La soberanía del Estado en el orden de la comunidad internacional, súper estado y supranacionalidad.
• Bolilla III: Fines y Funciones del Estado
1. - - Significación del problema de los fines del Estado.
- Respuestas de las diversas doctrinas políticas: concepciones personalistas y transpersonalistas. Estado-fin o absoluto y Estado-medio o limitado.
2. - - Actividad estatal: funciones, poderes, órganos y autoridades.
- Criterios doctrinales de determinación de las funciones estatales.
- Doctrina de la separación de los poderes. Caracterización de la legislación, la justicia y la administración.
- El Gobierno. Gobierno y administración.
- Etapas del proceso de gobierno: consulta, decisión, ejecución, control y responsabilidad.
3. - - El aumento de las funciones estatales: del Estado pasivo al Estado activo; del estado legislativo al estado administrativo. Planificación, dirigismo e intervencionismo estatal.
- Crecimiento estatal. Burocracia y tecnocracia. La eficiencia. Los nuevos mecanismos de control de la actividad de los órganos estatales: ejemplos.
• Bolilla IV: Estado y Derecho
1. - - Concepto y relaciones entre Estado y Derecho: teorías y soluciones. Personalidad del Estado. Estado y derechos subjetivos. La libertad jurídica y la limitación del poder estatal. Declaraciones de Derechos.
2. - - La idea del «Estado de Derecho»: concepto, origen, condiciones y fundamentación.
- La racionalización y despersonalización del poder: el constitucionalismo, etapas y postulados.
- Constitución: conceptos y clasificaciones. Las doctrinas fundamentales: a) del Poder Constituyente; b) de la supremacía de la constitución; c) de la rigidez constitucional; d) del control de constitucionalidad.
- Gobierno y oposición. La institucionalización de la función política de la oposición.
3. - - El «Estado Democrático y Social de Derecho». El Constitucionalismo social.
4. - - La defensa del Estado constitucional.
- Crisis y emergencias del Estado. Las situaciones de anormalidad.
- Desconstitucionalización y discontinuidad. Revolución y golpe de Estado. La declinación del Derecho.
- Resistencia a la opresión del poder: origen, condiciones y extensión. Resistencia activa y resistencia pasiva.
- Estado de necesidad.
• Bolilla V: Legitimidad Política y Legitimación
1. - - La doble dimensión del hombre: política y social. Representación y Participación.
- Representación política: concepto y alcance. Evolución, historia de las formas representativas. Mandato imperativo y mandato «libre».
- La doctrina de la representación. El compromiso político de la representación.
- Representación funcional: historia y manifestaciones. El Estado corporativo.
2. - - La participación de la sociedad en la actividad estatal: alcances y formas. La participación consultiva en las democracias sociales.
3. - - La designación de los gobernantes. La libertad política. El sufragio: concepto y doctrinas.
- Derecho electoral. Cuerpo electoral: formación y organización.
- Sistemas electorales: análisis crítico y comparado.
- Aplicaciones del sufragio como instrumento para la consulta y la decisión política (formas de ejercicio semi-directo de la democracia).
• Bolilla VI: Fuerzas y factores políticos en el Estado
1. - - Fuerzas individuales y fuerzas colectivas. El liderazgo. Dinámica política.
- La intermediación: los partidos políticos. Concepto, fines, funciones y elementos.
- Origen y evolución de los partidos políticos. Su ubicación en el Estado moderno: etapas. La «partidocracia».
- Clasificación de los partidos políticos.
- Sistemas de partidos: influencia sobre el régimen político.
- El poder reglamentario del Estado y sus alcances. Ordenamiento constitucional y régimen legal de los partidos. Vida interna.
- Financiamiento de los partidos.
- Control de los partidos políticos: diversos alcances. La justicia.
3. - - La interferencia: las presiones sobre los órganos del poder estatal.
- Grupos de interés y de presión. Los factores de poder. Clasificación. Formas de institucionalización. El rol de las fuerzas armadas en el Estado.
- Grupos de opinión: opinión pública y opinión política.
4. - - La estrategia política y sus instrumentos.
- Propaganda. Acción directa. La violencia. Grupos de tensión.
• Bolilla VII: Sistemas de gobierno
1. - - Estructura del Gobierno. Evolución de las doctrinas relativas a la clasificación de las formas de gobierno. Régimen político y sistema político.
- La forma republicana de gobierno: su significado.
- Los órganos y la forma de gobierno: régimen presidencialista, parlamentario colegiado y de asamblea.
2. - - Autocracia y Democracia: sus notas distintivas.
- Tipos de gobierno de la autocracia. Autoritarismo y totalitarismo.
3. - - Democracia: historia del vocablo, de las doctrinas y de sus concreciones. Contenido formal y sustancial. Tipos de gobierno de la democracia.
- Acepciones actuales del término «democracia». La democracia constitucional. De la «democracia política» a la «democracia social».
4. - - Clasificación de los regímenes políticos contemporáneos: diversos criterios. Análisis comparativo: regímenes pluralistas y regímenes monocráticos. Situaciones existentes en el «Tercer Mundo» y en América Latina.
• Bolilla VIII: Centralización y descentralización del Estado
1. - - Estructura del Estado. Centralización y descentralización política y administrativa: grados. Autonomía, autocefalía, autarquía.
2. - - Formas de Estado. Diversidad de formas en los regímenes contemporáneos. Análisis comparativo (Uniones de Estados, Confederación, Estado Federal, Estado Cuasi-Federal o semifederal, Estado Unitario Regional y Estado Unitario).
- El asiento de la soberanía en el Estado Federal: doctrinas.
- Dinámica del Estado Federal: fuerzas centrípetas y centrífugas. Situación actual del federalismo: argentino y comparado.
- Las regiones. Procesos de regionalización.
3. - - La descentralización municipal: tipos.
4. - - Integración de Estados.
B - Evolución del Pensamiento Político Universal en la Historia Política.
• Bolilla IX: La Antigüedad
1. - - Grecia: desde la polis al helenismo. Pericles y la democracia. Los pensadores: Sócrates, Platón y Aristóteles. Escuelas: Sofistas, epicúreos, cínicos, escépticos, estoicos.
2. - - Roma. Polibio: los ciclos políticos y las formas mixtas. Cicerón: el derecho natural.
3. - - Cristianismo: distinción entre lo temporal y lo espiritual: la libertad y la igualdad de los hombres. San Agustín: la Patrística.
El Medioevo
1. - - Problemas políticos medioevales: la poliarquía; las ciudades, los reinos y los imperios. El Feudalismo; las corporaciones; la jerarquía. Antecedentes del constitucionalismo: cartas y fueros. La representación estamental. Las ideas: concepciones del gobernante justo, del derecho y del imperio. La controversia entre racionalismo y voluntarismo. Santo Tomás y la escolástica.
2. - - Hacia el absolutismo: Marsilio de Padua.
3. - - La Iglesia: las doctrinas sobre las relaciones recíprocas. La querella de las investiduras. El conciliarismo.
• Bolilla X: El Estado en la Edad Moderna
1. - - Renacimiento: Absolutismo: pagano (Maquiavelo); contractual (Hobbes); religioso (Bodin). Reforma protestante: Calvino, Lutero y el anglicanismo. Humanismo y anti-absolutismo. Erasmo, Tomás Moro. Neoescolástica española: Suárez y Mariana.
2. - - La Revolución Inglesa. Locke: el estado de naturaleza, los derechos individuales, los pactos, la sociedad, el gobierno y sus límites. El parlamentarismo.
3.- - El despotismo ilustrado. Los fisiócratas; el iluminismo; el deísmo; el racionalismo; los enciclopedistas. Montesquieu.
• Bolilla XI: La Edad Contemporánea (Primera Parte)
1. - - La Revolución Americana. «El Federalista». Tomas Paine.
2. - - La Revolución Francesa. La democracia y la soberanía del pueblo. Rousseau: el estado de naturaleza, el contrato social, la voluntad general, la democracia directa, la religión civil. Siéyes: sus doctrinas. Los jacobinos.
3. - - Reaccionarios y contrarrevolucionarios: Burke. Doctrinarios: Tocqueville.
4. - - Liberalismo: Constant. Utilitarismo y liberalismo inglés: Bentham, Milton, Spencer.
5. - - Historicismo. Pensadores alemanes: Fichte y Hegel.
6. - - Nacionalismo: Maurras.
7. - - Positivismo: Comte, Spengler.
• Bolilla XII: La Edad Contemporánea (Segunda Parte)
1. - - Socialistas «utópicos»: Saint-Simon, Fourier, Proudhon. Sindicalismo revolucionario: Sorel. Anarquistas: Kropotkin, Bakunin.
2. - - Marx y Engels: materialismo histórico y dialéctico; lucha de clases; revolución social; dictadura del proletariado; extinción del Estado. La Revolución Rusa. Comunismo soviético: Lenín, Trotsky y Stalin. La Revolución China: Mao Tsé Tung. El comunismo autogestionario: Tito. El «Eurocomunismo».
3. - - Fascismo: Mussolini. Nazismo: Hitler. Autoritarismo y corporativismo. Franco y Oliveira Salazar.
4. - - Doctrina Social de la Iglesia: encíclicas. Función social de la propiedad; principio de subsidiariedad; el trabajo humano. Maritain. El pensamiento político de la democracia cristiana y el socialcristianismo.
5. - - Socialdemocracia. Solidarismo. Neoliberalismo.
6. - - Los contestatarios.
7. - - La ilusión de la «desideologización».
C - Las ideas políticas en la Historia Política Argentina.
• Bolilla XIII: Génesis de la Nación y del Estado
1. - - Doctrinas políticas en la sociedad colonial que influyeron en el proceso revolucionario.
2. - - Doctrina de la Revolución de Mayo. El pueblo protagonista. Moreno; Funes, Belgrano: sus ideas. Doctrina de la independencia: San Martín y la soberanía.
3. - - Cuestión de la forma de gobierno: monarquía y república. El pensamiento del interior. La democracia inorgánica.
4. - - Cuestión de la forma de Estado: unitarismo y federalismo. Artigas: la influencia confederal. Rivadavia: centralismo y liberalismo; influencia de Bentham y de B. Constant. Dorrego; federalismo doctrinario. Rosas: restauración y autoritarismo.
• Bolilla XIV: Estado y Constitución
1. - - La definición del modelo argentino: el pensamiento de la Generación del 37: su método realista y ecléctico. Influencias historicistas, racionalistas y sansimonianas. Echeverría: la democracia.
2. - - La organización nacional. Los modelos existentes. Tipología de la Constitución. Alberdi y Sarmiento: obras e ideas. Sus polémicas doctrinarias.
3. - - Los partidos después de Caseros y después de Pavón. La unificación nacional. Mitre, Avellaneda. Cambios sociales y políticos: inmigración, educación; la inserción de la Argentina en el mundo.
• Bolilla XV: La Consolidación
1. - - Problemas e ideas políticas del 80. Roca: el partido dominante (PAN) y el unicato. El positivismo liberal: «orden y progreso». El laicismo. Wilde y Leguizamón. El catolicismo: Estrada y Goyena.
2. - - Problemas e ideas políticas del 90. Formación de los partidos políticos modernos. Alem. La evolución del conservadorismo liberal: Pellegrini, Vicente Fidel López, Joaquín V. González. Declinación del régimen de «los notables». La lucha por el sufragio. La reforma política: Roque Sáenz Peña. Cambios sociales y políticos. Surgimiento de la cuestión social: el anarquismo y el socialismo. Juan B. Justo.
3. - - Yrigoyen y Alvear: la democracia radical. Cambios sociales y políticos. La reforma universitaria. Nuevos partidos políticos. Alfredo L. Palacios y el «nuevo derecho».
• Bolilla XVI: El Cuestionamiento
1. - - Lugones y «la hora de la espada». El descreimiento en el sufragio. Crisis de 1930. Primeras contestaciones ideológicas a la democracia constitucional. Ideas políticas del General Uriburu. Los nacionalistas. La restauración conservadora. Cambios sociales y políticos. El paternalismo estatal. El pensamiento político de Lisandro de la Torre.
2. - - Segunda irrupción militar: del 43 al 45. La política de masas. Perón: doctrinas y gobiernos. Cambios sociales, políticos e institucionales.
3. - - Período posterior a 1955: hechos, instituciones e ideas. Argentina y América Latina.
Nota: Aprobado por resolución del Consejo Académico del día 4 de mayo de 1990.
LUGONES Y “LA HORA DE LA ESPADA”
Por Sebastián López Calendino.
Leopoldo Lugones nació en Villa María del Río Seco, provincia de Córdoba, el 13 de junio de 1874. Durante su juventud demuestra interés por las letras y la política, fundando con sus compañeros la primera agrupación socialista de Córdoba. Su militancia en el Socialismo Cordobés y su marcado anticlericalismo lo lleva a un severo enfrentamiento con la Iglesia (única constante, (durante toda su vida), del pensamiento lugoniano).
Ya en Buenos Aires milita en el Socialismo de Juan B. Justo, José Ingenieros y Roberto J. Payró. Aproximándose el fin de siglo -con Ingenieros- se separa formando un centro propio.
En 1899 Leopoldo Lugones se inscribe en la logia masónica Libertad, a partir de este momento el poeta se aleja del partido Socialista. Se produce un acercamiento al gobierno Roquista (Joaquín V. González le ofrece un cargo en el Ministerio de Educación). Viaja a Europa y se nutre de las ideas de marcado tinte militar imperantes en el continente, allí sostiene por primera vez que “...la misión de la fuerzas armadas, consistía en evitar que la fuerza bruta del pueblo desplazara del gobierno a la inteligencia representada por una minoría de habitantes.”
Lugones prefería el programa corporativo del fascio a la democracia popular, la cuál según él “se nutria de una masa amorfa y famélica”.
Durante la Primera Guerra Mundial el escritor militó en la corriente belicista, abogando por un ingreso de nuestro país en la contienda en el lado aliado. Fue un gran sostenedor de seguir una alineación con la política de Estados Unidos, a quien tenía como ejemplo a seguir en cuanto a país joven, vigoroso y alejado de los conflictos sociales y políticos del viejo mundo.
En 1923 dicta en Buenos Aires un ciclo de conferencias alabando las bondades de los gobiernos de Mussolini y Primo de Rivera; en su última conferencia Lugones lee el programa político de la “Agrupación”, movimiento que ha fundado días atrás.
La hora de la espada
En 1924 debe celebrarse en Lima el centenario de la batalla de Ayacucho y el gobierno de M. T. De Alvear lo designa delegado argentino. En Perú la clase social dominante sostenía una ideología nacionalista y aristocrática, estaba en el poder el dictador Augusto P. Leguía que observaba con agrado el pensamiento del poeta argentino.
Allí Lugones lanza un resonante llamado al soldado: “...Ha sonado otra vez, para el bien del mundo, la hora de la espada...pacifismo, colectivismo, democracia, son sinónimos de la misma vacante que el destino ofrece al jefe predestinado, es decir, al hombre que manda por su derecho de mejor, con o sin ley… considero mejores a los militares que a los políticos, y...deseo con imparcialidad el gobierno de los mejores”.
Los años siguientes se dedica a dictar conferencias denunciando al Estado liberal. En 1930 participa activamente de los preparativos de la revolución, redactando la proclama revolucionaria original que es corregida por el Coronel José M. Sarobe.
Lugones coincide plenamente con Uriburu en constituir un gobierno autoritario (“la revolución -decía Lugones- no debía limitarse a derrocar a un presidente, sino que los militares debían ser los encargados de anular los hábitos democráticos del pueblo de la República”.).
Luego del 6 de Septiembre de 1930, se distinguen dos líneas enfrentadas, por un lado los grupos constitucionalistas orientados por el Gral. Agustín P. Justo y por el otro los partidarios de Uriburu entre ellos Lugones que funda en 1931 la “Guardia Argentina”.
El 18 de Febrero de 1938 Leopoldo Lugones pone fin a su vida en una isla del Tigre. Es el acto llevado por un pensador que ha previsto el fracaso de sus sueños de toda la vida por una patria profundamente culta, expresivamente bella y políticamente gobernada por el gobierno de los sabios, jerárquico y autoritario.
Bibliografía
- CANEDO, Alfredo (1974): “Aspectos políticos del pensamiento político de Leopoldo Lugones”. Buenos Aires. Ed. Marcos.
- LUGONES, Leopoldo (hijo) (1949): “Mi Padre. Biografía de Leopoldo Lugones”. Buenos Aires. Ed. Centurión.
- JITRIK, Noé (1960): “Leopoldo Lugones. Mito nacional.” Buenos Aires. Ed. Palestra.
- POTASH, Robert (1981): “El ejército y la política en la Argentina 1928-1945 de Irigoyen a Perón”. Buenos Aires. Ed. Sudamericana.
- ROSA, José María (1979): “Historia Argentina –Orígenes de la Argentina Contemporánea- El 6 de Septiembre”- Tomo 11- Buenos Aires. Ed. Oriente (13 tomos).
- ROUQUIÉ, Alain (1981): “Poder militar y sociedad política en la Argentina”. Buenos Aires. Ed. Emecé.
- SANGUINETTI, Horacio (1975): “La democracia Ficta (1932-1938)”. Buenos Aires. Ed. La Bastilla.
- * Sobre los escritos de Leopoldo Lugones, es muy importante consultar el trabajo de BECCO, Horacio (1978): Reseña bibliográfica en su centenario. Buenos Aires. Ediciones Culturales Argentinas.
Por Sebastián López Calendino.
Leopoldo Lugones nació en Villa María del Río Seco, provincia de Córdoba, el 13 de junio de 1874. Durante su juventud demuestra interés por las letras y la política, fundando con sus compañeros la primera agrupación socialista de Córdoba. Su militancia en el Socialismo Cordobés y su marcado anticlericalismo lo lleva a un severo enfrentamiento con la Iglesia (única constante, (durante toda su vida), del pensamiento lugoniano).
Ya en Buenos Aires milita en el Socialismo de Juan B. Justo, José Ingenieros y Roberto J. Payró. Aproximándose el fin de siglo -con Ingenieros- se separa formando un centro propio.
En 1899 Leopoldo Lugones se inscribe en la logia masónica Libertad, a partir de este momento el poeta se aleja del partido Socialista. Se produce un acercamiento al gobierno Roquista (Joaquín V. González le ofrece un cargo en el Ministerio de Educación). Viaja a Europa y se nutre de las ideas de marcado tinte militar imperantes en el continente, allí sostiene por primera vez que “...la misión de la fuerzas armadas, consistía en evitar que la fuerza bruta del pueblo desplazara del gobierno a la inteligencia representada por una minoría de habitantes.”
Lugones prefería el programa corporativo del fascio a la democracia popular, la cuál según él “se nutria de una masa amorfa y famélica”.
Durante la Primera Guerra Mundial el escritor militó en la corriente belicista, abogando por un ingreso de nuestro país en la contienda en el lado aliado. Fue un gran sostenedor de seguir una alineación con la política de Estados Unidos, a quien tenía como ejemplo a seguir en cuanto a país joven, vigoroso y alejado de los conflictos sociales y políticos del viejo mundo.
En 1923 dicta en Buenos Aires un ciclo de conferencias alabando las bondades de los gobiernos de Mussolini y Primo de Rivera; en su última conferencia Lugones lee el programa político de la “Agrupación”, movimiento que ha fundado días atrás.
La hora de la espada
En 1924 debe celebrarse en Lima el centenario de la batalla de Ayacucho y el gobierno de M. T. De Alvear lo designa delegado argentino. En Perú la clase social dominante sostenía una ideología nacionalista y aristocrática, estaba en el poder el dictador Augusto P. Leguía que observaba con agrado el pensamiento del poeta argentino.
Allí Lugones lanza un resonante llamado al soldado: “...Ha sonado otra vez, para el bien del mundo, la hora de la espada...pacifismo, colectivismo, democracia, son sinónimos de la misma vacante que el destino ofrece al jefe predestinado, es decir, al hombre que manda por su derecho de mejor, con o sin ley… considero mejores a los militares que a los políticos, y...deseo con imparcialidad el gobierno de los mejores”.
Los años siguientes se dedica a dictar conferencias denunciando al Estado liberal. En 1930 participa activamente de los preparativos de la revolución, redactando la proclama revolucionaria original que es corregida por el Coronel José M. Sarobe.
Lugones coincide plenamente con Uriburu en constituir un gobierno autoritario (“la revolución -decía Lugones- no debía limitarse a derrocar a un presidente, sino que los militares debían ser los encargados de anular los hábitos democráticos del pueblo de la República”.).
Luego del 6 de Septiembre de 1930, se distinguen dos líneas enfrentadas, por un lado los grupos constitucionalistas orientados por el Gral. Agustín P. Justo y por el otro los partidarios de Uriburu entre ellos Lugones que funda en 1931 la “Guardia Argentina”.
El 18 de Febrero de 1938 Leopoldo Lugones pone fin a su vida en una isla del Tigre. Es el acto llevado por un pensador que ha previsto el fracaso de sus sueños de toda la vida por una patria profundamente culta, expresivamente bella y políticamente gobernada por el gobierno de los sabios, jerárquico y autoritario.
Bibliografía
- CANEDO, Alfredo (1974): “Aspectos políticos del pensamiento político de Leopoldo Lugones”. Buenos Aires. Ed. Marcos.
- LUGONES, Leopoldo (hijo) (1949): “Mi Padre. Biografía de Leopoldo Lugones”. Buenos Aires. Ed. Centurión.
- JITRIK, Noé (1960): “Leopoldo Lugones. Mito nacional.” Buenos Aires. Ed. Palestra.
- POTASH, Robert (1981): “El ejército y la política en la Argentina 1928-1945 de Irigoyen a Perón”. Buenos Aires. Ed. Sudamericana.
- ROSA, José María (1979): “Historia Argentina –Orígenes de la Argentina Contemporánea- El 6 de Septiembre”- Tomo 11- Buenos Aires. Ed. Oriente (13 tomos).
- ROUQUIÉ, Alain (1981): “Poder militar y sociedad política en la Argentina”. Buenos Aires. Ed. Emecé.
- SANGUINETTI, Horacio (1975): “La democracia Ficta (1932-1938)”. Buenos Aires. Ed. La Bastilla.
- * Sobre los escritos de Leopoldo Lugones, es muy importante consultar el trabajo de BECCO, Horacio (1978): Reseña bibliográfica en su centenario. Buenos Aires. Ediciones Culturales Argentinas.
1 jun 2005
VIDA Y PENSAMIENTO DE LISANDRO DE LA TORRE
Por Sebastián López Calendino.
Lisandro de la Torre actuó en la vida nacional desde muy joven. Intervino en el mitin del Frontón, es centinela de guardia en la Junta Revolucionaria el 26 de julio de 1890. Tuvo destacada participación en la revolución de 1893 en Santa Fe, siendo nombrado Ministro de Justicia en el gobierno de Candiotti.
Siguió fiel a la Unión Cívica mientras esta fue dirigida por Alem, una de las personas por quien de la Torre sintió mayor admiración y respeto, sólo comparables con los sentimientos hacia Aristóbulo del Valle. Luego en 1897 renuncia al partido radical por desinteligencias con Hipólito Irigoyen.
El ideario político se verá plasmado en un primer momento en las bases de la creación de la Liga del Sur, que venció en carácter de partido provincial. Posteriormente en diciembre de 1914 se constituye el partido Demócrata Progresista, formado por la Liga del Sur, ocho partidos provinciales y un partido opositor de Entre Ríos. El Partido Demócrata Progresista nace como un partido democrático, liberal y progresista, sentando sus bases sobre un laicismo, que le traerá aparejado problemas con la Iglesia, influenciada por conservadores católicos. Antimilitarismo y un tenaz antiimperialismo (famosos son sus debates en defensa del patrimonio nacional, citamos como ejemplos la defensa de la yerba mate, combatiendo "el convenio del Londres" y como punto culminante "el debate de las carnes").
Una constante permanente del fomento y acción de Lisandro de la Torre y su partido ha hecho sin duda la defensa del federalismo auténtico, la vigencia del régimen municipal comunal y la descentralización del poder, con la correlativa aplicación de la participación popular.
En 1930 Uriburu le ofrece a de la Torre una cartera ministerial que es rechazada por principios democráticos, siendo impensada su participación en su gobierno dictatorial. Luego en 1931 el partido Demócrata Progresista hará una alianza con el socialismo que luego de ser derrotada se disolverá.
Para terminar conviene puntualizar para evitar equívocos que era intención de Lisandro de la Torre organizar un partido nuevo, independiente de la tradición de todo partido anterior, tan distante del radicalismo de Irigoyen como del viejo partido del Gral. Roca.
Sabemos que los conservadores en un principio trataron de utilizar la oposición de Lisandro de la Torre al gobierno radical en su beneficio, lo que lleva a confundir al Partido Demócrata Progresista como un grupo conservador más.
Lisandro de la Torre mantuvo durante toda su vida una conducta intachable que culminó con una gran desilusión. Cansado, agotado de su lucha, se suicidó el 5 de Enero de 1939. •
Bibliografía:
Bibliografía recomendada para un análisis más exhaustivo de la vida y pensamiento de Lisandro de la Torre.
- Larra, Raúl, (1988): "Lisandro de la Torre". Buenos Aires. Ed. Hispanoamericana.
- Molinas Ricardo y Barberis Santiago, (1983): "El partido Demócrata Progresista", Buenos Aires. Centro Editor.
Bibliografía para el contexto histórico.
- Romero José Luis (1983): "El desarrollo de las ideas en la sociedad argentina del siglo XX" Ed. Fondo de Cultura Económica.
- Romero José Luis (1987): "Las ideas Políticas en Argentina" Ed. Fondo de Cultura Económica.
- Rock, David (1993): "La Argentina autoritaria". Ed Ariel
- Floria-García Belsunce (1992): "Historia de los Argentinos" Ed. Larousse. Tomo II.
- Luna, Félix (1988): "Fuerzas Hegemónicas y partidos políticos" Ed. Sudamericana.
Por Sebastián López Calendino.
Lisandro de la Torre actuó en la vida nacional desde muy joven. Intervino en el mitin del Frontón, es centinela de guardia en la Junta Revolucionaria el 26 de julio de 1890. Tuvo destacada participación en la revolución de 1893 en Santa Fe, siendo nombrado Ministro de Justicia en el gobierno de Candiotti.
Siguió fiel a la Unión Cívica mientras esta fue dirigida por Alem, una de las personas por quien de la Torre sintió mayor admiración y respeto, sólo comparables con los sentimientos hacia Aristóbulo del Valle. Luego en 1897 renuncia al partido radical por desinteligencias con Hipólito Irigoyen.
El ideario político se verá plasmado en un primer momento en las bases de la creación de la Liga del Sur, que venció en carácter de partido provincial. Posteriormente en diciembre de 1914 se constituye el partido Demócrata Progresista, formado por la Liga del Sur, ocho partidos provinciales y un partido opositor de Entre Ríos. El Partido Demócrata Progresista nace como un partido democrático, liberal y progresista, sentando sus bases sobre un laicismo, que le traerá aparejado problemas con la Iglesia, influenciada por conservadores católicos. Antimilitarismo y un tenaz antiimperialismo (famosos son sus debates en defensa del patrimonio nacional, citamos como ejemplos la defensa de la yerba mate, combatiendo "el convenio del Londres" y como punto culminante "el debate de las carnes").
Una constante permanente del fomento y acción de Lisandro de la Torre y su partido ha hecho sin duda la defensa del federalismo auténtico, la vigencia del régimen municipal comunal y la descentralización del poder, con la correlativa aplicación de la participación popular.
En 1930 Uriburu le ofrece a de la Torre una cartera ministerial que es rechazada por principios democráticos, siendo impensada su participación en su gobierno dictatorial. Luego en 1931 el partido Demócrata Progresista hará una alianza con el socialismo que luego de ser derrotada se disolverá.
Para terminar conviene puntualizar para evitar equívocos que era intención de Lisandro de la Torre organizar un partido nuevo, independiente de la tradición de todo partido anterior, tan distante del radicalismo de Irigoyen como del viejo partido del Gral. Roca.
Sabemos que los conservadores en un principio trataron de utilizar la oposición de Lisandro de la Torre al gobierno radical en su beneficio, lo que lleva a confundir al Partido Demócrata Progresista como un grupo conservador más.
Lisandro de la Torre mantuvo durante toda su vida una conducta intachable que culminó con una gran desilusión. Cansado, agotado de su lucha, se suicidó el 5 de Enero de 1939. •
Bibliografía:
Bibliografía recomendada para un análisis más exhaustivo de la vida y pensamiento de Lisandro de la Torre.
- Larra, Raúl, (1988): "Lisandro de la Torre". Buenos Aires. Ed. Hispanoamericana.
- Molinas Ricardo y Barberis Santiago, (1983): "El partido Demócrata Progresista", Buenos Aires. Centro Editor.
Bibliografía para el contexto histórico.
- Romero José Luis (1983): "El desarrollo de las ideas en la sociedad argentina del siglo XX" Ed. Fondo de Cultura Económica.
- Romero José Luis (1987): "Las ideas Políticas en Argentina" Ed. Fondo de Cultura Económica.
- Rock, David (1993): "La Argentina autoritaria". Ed Ariel
- Floria-García Belsunce (1992): "Historia de los Argentinos" Ed. Larousse. Tomo II.
- Luna, Félix (1988): "Fuerzas Hegemónicas y partidos políticos" Ed. Sudamericana.
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